Gastronomía urbana se abre paso en Escazú
Andrés Sandoval Tsao, chef y propietario de Gallo Rojo, renovará con frecuencia los platillos del menú. Gerson Vargas/La República
Enviar

201606251958440.p19-gastronomia-rec.jpg
Tras recorrer varios países y probar los sabores de la calle que no se encuentran en Costa Rica, Andrés Sandoval decidió sacar provecho de todas sus experiencias y su profesión de chef.
Hace poco abrió el restaurante Gallo Rojo en Escazú, el concepto lo describe como gastronomía urbana.

Mientras estudiaba y trabajaba, tuvo la oportunidad de vivir en España, Estados Unidos, Argentina y varios destinos de Asia.
“Nos inspiramos en sabores de comida callejera del mundo, ya que es algo que palpé. Al tener un bajo presupuesto debía comer en la calle, estuve expuesto a todos esos sabores a los que no estamos tan expuestos en Costa Rica”, comentó.
Con un menú de 17 platillos aproximadamente, su plan es innovar con frecuencia, para adaptarse a los productos de temporada y seguir experimentando.
Sus influencias más fuertes son la fusión peruana y japonesa, pero como él dice, en su carta no hay nada escrito.
En Gallo Rojo también se trata de marcar la diferencia con la presentación de sus recetas, entre las que destaca el pescado agridulce, yuquitas en salsa de ají amarillo y pescado caribeño con salsa de coco, entre otras.
Sandoval se formó en Argentina en la escuela Mausi Sebess y Le Cordon Bleu, en Los Ángeles.
También realizó cursos en Tailandia y Taiwán, además trabajó en cocinas de Perú y otras de clase mundial como la del restaurante Mia de Pascal Sánchez, en Francia y la de Bar Boulud de Daniel Boulud en Nueva York.
El nombre de Gallo Rojo está inspirado en el abuelo materno del chef, quien era del signo del Gallo, del zodiaco chino. El color rojo representa buena suerte en varias culturas de Asia.

 


Ver comentarios