Cuando Jorge Luis Pinto manifestó que en el Mundial de Brasil, le tocó dormir con el enemigo, no solo hacía referencia a personajes que tenían que ver con la pelota de fútbol. Varios de sus enemigos, habitaban en los escritorios.
Uno de ellos, el que se opuso rotundamente a que el técnico colombiano eventualmente regresara a dirigir la Tricolor, ascendió por carambola a la presidencia de la Federación Costarricense de Fútbol y a partir de ese momento, el fútbol costarricense se sumergió en un abismo de negociaciones, componendas, pactos, intercambio de favores, clientelismo, entierro de valores, faltas éticas, corrupción importada, poca transparencia, que lo enfermó, lo contaminó y lo empujó a reiterados fracasos, cuyo último episodio fue la derrota del seleccionado frente a Haití y eventualmente la eliminación del Mundial 2026.
El proceso con el técnico Luis Fernando Suárez que se inició en junio del 2021, fue oscuro y nada transparente.
Su agente, Ricardo Pachón, era familia o hermano de Jaime Pachón, hombre fuerte de la empresa Eurodata, a la que la Federación le entregó los primeros juegos de fogueo de la Tricolor, con ganancias millonarias para los empresarios.
El conflicto de intereses entre técnico, la empresa y la federación era evidente. Aquel nefasto episodio en la frontera con Irak, contaminó el entorno de la Tricolor que días después fue goleada 7-0 por España ya en el Mundial.
Como la Selección de Suárez daba tumbos en su etapa de fogueo, se le nombró una Comisión Técnica que lo asesorara.
Se le dio poder y vía libre a uno de los integrantes de esa Comisión, que no solo le confeccionó a Suárez la lista de los seleccionados al Mundial de Qatar, detalle imposible de probar, sino que este dirigente, inteligente y sin límites, se instaló luego en la casa de los sustos y ocupante de otras posiciones claves que tienen que ver con el desarrollo y competencia de nuestro campeonato, manipula sin contrapesos el rostro enfermo de nuestro fútbol de quinto mundo.
La tripleta de jefes del Comité Ejecutivo le rinde pleitesía, vaya usted a saber, si le deben el puesto, escenario oscuro, frustrante, donde asoman sus narices las apuestas deportivas y los partidos arreglados, prensa deportiva sin peso y comercializada, cadena de hechos y detalles resumidos acá con barniz, que conducen a este Haití 1 Costa Rica 0 y pronto, si no reaccionamos al final del despeñadero.





































