Fuerza Herediana y Cartaginés campeón
Mentalmente, después de campeonizar, el Cartaginés es otro equipo, que ya no se derrumba cuando el resultado de un juego no lo favorece.
En 1970, hace más de 50 años, empecé a escribir crónicas de fútbol en La Nación y ya se calificaba a Saprissa, Alajuelense, Herediano y Cartaginés como los cuatro grandes del campeonato.
Ciencia ficción, realidad, estadísticas, ilusión, inteligencia artificial, historia, mentira o verdad, todavía se mantiene esa calificación, que dio un vuelco relevante y hasta revolucionario cuando Jafet Soto se propuso, como líder de Fuerza Herediana, que al Team se le diera el reconocimiento que merecía por su historial.
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Esto, porque si bien es cierto se hablaba de cuatro grandes, el pequeño núcleo estaba partido en tres: los dos grandes eran Saprissa y la Liga, al Herediano se le tenía inmerecidamente relegado a un tercer lugar, debajo de morados y manudos y a los brumosos se les ubicaba en un cuarto puesto, sin reclamos de nadie.
Jafet se propuso y lo logró con creces, ubicar al Herediano en el lugar que merecía y a base de títulos, logros deportivos y decenas de batallas libradas en diferentes escenarios, puso al Team, no debajo de Saprissa y el Alajuelense, sino a la par.
La prensa, dirigentes rivales, aficionados, gracias al trabajo de Fuerza Herediana, aceptaron, algunos a regañadientes, que el Team es tan grande como el Monstruo y el León.
El Cartaginés se quedó relegado, quizá contenta parte de su leal afición y dirigentes de turno, con el calificativo de grande, aunque ocupara la cuarta posición.
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Sin embargo, así como a Fuerza Herediana le llegó un gladiador como Jafet, dispuesto y decidido a “fajarse” con quien fuera para lograr su cometido, al Cartaginés le llegó un Premio Mayor: el título de campeón nacional en el Clausura 2022, después de 81 años de sequía.
Con la corona, el Cartaginés, pero principalmente sus jugadores, los que campeonizaron y los que forman la nómina de hoy, con excepción de los nuevos fichajes, se quitaron los elefantes que cargaban sobre sus espaldas y que los bloqueaban mentalmente a la hora grande.
Mentalmente, después de campeonizar, el Cartaginés es otro equipo, que ya no se derrumba cuando el resultado de un juego no lo favorece, que da vuelta a marcadores adversos, como el 0-3 que se quitó contra Grecia, que es dirigido por un técnico pensante y lo más relevante, que la nómina se lo creé.
Entonces, ser líder del Apertura a la par del Herediano, es una consecuencia lógica de los buenos pasos que se han firmado en el camino.
gpandolfo@larepublica.net