Contar con experiencia laboral antes de graduarse se ha convertido en uno de los principales diferenciadores para quienes buscan insertarse en el sector tecnológico.
Ante esta realidad, la Universidad Fidélitas ha incorporado proyectos con clientes reales dentro de sus planes de estudio, con el objetivo de acercar a sus estudiantes al entorno profesional desde etapas tempranas.
En el caso de la Universidad Fidélitas, este enfoque se desarrolla a través de cursos finales conocidos como capstone, donde estudiantes de carreras como Ingeniería en Sistemas de Computación, Desarrollo de Software y Ciencia de Datos trabajan durante un año en soluciones tecnológicas para empresas.
“Se trata de un proceso completo en el que los estudiantes identifican una necesidad, desarrollan una solución y la implementan en un entorno real”, explicó Maribel Solís, docente de la U Fidélitas y líder de la iniciativa.
El proceso abarca distintas etapas, desde el análisis de requerimientos hasta la implantación del sistema, lo que permite a los estudiantes aplicar de forma práctica los conocimientos adquiridos durante la carrera.
Además del desarrollo técnico, los estudiantes asumen roles similares a los del entorno laboral, incluyendo la interacción directa con clientes, la gestión del proyecto y la toma de decisiones.
“Estamos hablando de un proyecto muy robusto, donde los estudiantes empiezan con un análisis para seleccionar un cliente, buscarlo y comenzar la investigación para finalizar con la implantación del sistema de programación diseñado. El ciclo es durante todo un año, iniciando en el sexto cuatrimestre y termina en el octavo del plan de estudios”, agregó Solís.
Con empresas reales
Uno de los aspectos relevantes es que los proyectos se realizan para microempresas y organizaciones reales, que en muchos casos no cuentan con recursos para desarrollar soluciones tecnológicas propias.
En estos casos, los estudiantes entregan sistemas funcionales, mientras que las empresas asumen únicamente costos básicos como dominio y hospedaje.
De esta forma, la U Fidélitas ayuda a microempresas en Costa Rica. Además, durante el 2025, se vieron beneficiadas organizaciones en áreas de la salud, la manufactura, la tecnología y el entretenimiento.
Este modelo también tiene un impacto directo en el perfil profesional de los estudiantes, quienes pueden incluir estos proyectos como experiencia real en su currículum.
“Al finalizar el proceso, cuentan con evidencia concreta de haber desarrollado e implementado una solución, lo que fortalece su perfil ante el mercado laboral”, agregó Solís.
Incluso, en algunos casos, los proyectos abren oportunidades adicionales, como contrataciones para mantenimiento del sistema o compensaciones económicas por parte de las empresas.
Este tipo de formación responde a una tendencia creciente en educación superior, donde la práctica y la vinculación con el sector productivo se convierten en elementos clave para mejorar la empleabilidad de los egresados.
Además, estos proyectos de la U Fidélitas permiten a los estudiantes adquirir una experiencia práctica clave para su formación, al aplicar enfoques de aprendizaje como la Metodología STEM en contextos reales, consolidándose como la Mejor U en Ingenierías.