Emergencia universitaria
Para la Universidad Nacional es importante darles oportunidad de estudiar a los jóvenes que vienen de zonas de bajo desarrollo social, dijo Francisco González, vicerrector académico. Esteban Monge/La República
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Inclusión de estudiantes de colegios públicos

Emergencia universitaria

UCR aplicará mecanismo para garantizar cupos

Detrás de las universidades estatales hay una gran paradoja.
Prepararse en ellas es mucho más barato; sin embargo, la puerta para ingresar es más ancha si el estudiante proviene de un colegio privado.
Las autoridades de estos centros de estudios superiores quieren revertir ese proceso y han comenzado a tomar cartas en el asunto.

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Algunos jóvenes vienen de pagar mensualidades de hasta ¢400 mil en un colegio privado, y llegan a la UCR a pagar semestralmente ¢150 mil por 12 créditos, en promedio una materia tiene un valor de tres o cuatro créditos.
Ese dinero que pagan puede ser menos, si reciben alguna de las diez categorías de beca que otorga la institución.
Por el contrario, un alumno que viene de un colegio público, si no logra insertarse en la educación superior estatal, deberá optar por una universidad privada.
Eso implica conseguir no menos de ¢400 mil por cuatrimestre, dependiendo de la universidad y la carrera que elija.
La menor probabilidad de ingreso a las universidades públicas, para quienes vienen del sistema educativo estatal, se debe a la diferencia de la calidad que reciben en secundaria, reconoció Henning Jensen, rector de la UCR.
En muchos colegios privados, desde décimo se comienza a preparar a los muchachos para las pruebas de admisión universitarias, esto incluye un reforzamiento de las matemáticas.
En la acera contraria, el panorama no es nada halagador.
En 2011, el MEP aplicó a los educadores pruebas diagnósticas de matemáticas. El 43% obtuvo calificaciones por debajo del promedio, según el último Estado de la Nación.
Las preguntas tenían una dificultad semejante a las del examen de bachillerato.
Así las cosas, las consecuencias no tardan en aparecer.
De los 11 mejores promedios de ingreso a la UCR para 2013, solo uno procede de una institución estatal.
“La crisis educativa debería ser declarada emergencia nacional”, alertó el rector.
Con miras a lograr mayor equidad entre estudiantes procedentes de los diferentes sistemas educativos, la UCR pondrá en práctica un programa especial.
Con él se espera que para el año entrante, los sueños de más jóvenes de escasos recursos se hagan realidad.
Durante 2013, profesores universitarios llegarán a los colegios que tienen mayores deficiencias educativas para capacitar a docentes y preparar a los estudiantes.
Se ha identificado que donde se requiere más intervención es en Nicoya, Talamanca, Zona Sur y algunos sectores de la capital.
Esta universidad pensó primero en elaborar un examen alterno o establecer un sistema de cuotas, pero desistió por considerar que sería catalogada como excluyente o discriminatoria.
No obstante, es con sistemas similares con los que la Universidad Nacional y el Instituto Tecnológico hacen frente a la situación.
La UNA agrupa a los postulantes en tres categorías: privados; públicos; públicos rurales, nocturnos y de zonas de bajo desarrollo.
A los dos últimos les asigna un porcentaje adicional que les garantiza más probabilidad de ser parte de ese centro de estudios superiores.
En el caso del Tecnológico existe el Programa de Admisión Restringida.
Este reserva el 10% de la matrícula de nuevo ingreso de todas las carreras para los estudiantes que cumplan con ciertos requisitos.
Entre ellos, ser egresado de un colegio público y provenir de un distrito de bajo índice de desarrollo social.
El programa inició en 2006 y ha permitido que 588 jóvenes, con estas condiciones, entren a una carrera universitaria.
Tanto en el Tec como en la UNA, cuando estos alumnos ingresan, reciben cursos y seminarios de nivelación.

Ana Cecilia Cruz
[email protected]

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