Elecciones entran en la recta final con oposición fragmentada y débil, según Opol Consultores
Alto número de indecisos dejaría abierta la posibilidad de una sorpresa
Después de las fiestas de fin y principio de año, este lunes 5 de enero, Costa Rica regresa a la normalidad con la mira puesta en las elecciones presidenciales.
Al entrar en la recta final, la oposición luce fragmentada y débil frente a la oficialista Laura Fernández de Pueblo Soberano, incluso, ella tiene siete veces más respaldo que su rival más inmediato, según la última encuesta de Opol Consultores de finales de diciembre.
Sin embargo, también es cierto que ninguno de los candidatos puede cantar victoria, ya que persisten varias dudas fundamentales sobre el comportamiento del electorado, a la vez, que los votantes han demostrado en varias ocasiones, que pueden cambiar el rumbo de las elecciones en las últimas cuatro semanas, por lo que una sorpresa no se puede descartar a este momento.
¿Podrá Laura Fernández del Partido Pueblo Soberano lograr el 40% de los votos válidos?, o bien, ¿será necesaria una segunda ronda para definir al nuevo mandatario del país? Y, si es así, ¿quiénes serían los candidatos que participarán en el desempate de abril?
Otra gran duda es: ¿cómo se comportarán los electores indecisos en esta contienda?
Al cierre del 2025, la empresa Opol Consultores despejó parte de la nebulosa, al señalar que la oficialista Fernández recibe el respaldo del 39,45% de los votantes, frente a 5,64% de Álvaro Ramos, del PLN, y 3,13% de Ariel Robles, del Frente Amplio.
Esta última medición se dio a conocer el 23 de diciembre; hay un 33% de personas indecisas, tiene un margen de error de 2,11 puntos porcentuales y se hizo a 3.241 electores.
Los resultados de Opol sugieren que Fernández podría ganar en primera ronda, ya que está muy cerca del 40% de los votos válidos; sin embargo, los datos no son concluyentes y todavía falta conocer si otras encuestas, como Demoscopia, la UCR y la Universidad Nacional, reflejarán una tendencia similar.
Y es que una buena cantidad de electores se encontraba indecisa (máximo de 45%) al filo del año, de acuerdo con las encuestas universitarias de la UCR y la UNA, a la vez que los debates presidenciales no se han realizado.
Estos últimos, que se realizarán por televisión, podrían mover la aguja electoral.
Por otra parte, también es cierto que entre menos gente vote, más fácil sería ganar en primera ronda para Fernández.
Y es que, para proclamarse ganador de la contienda política, cualquier candidato debe reunir al menos el 40% de los votos válidos.
Es por ello que la calculadora electoral empieza a sumar y estimar proyecciones con el nivel de indecisión actual y el probable abstencionismo.
Dicho de otra manera, no es lo mismo alcanzar dicho porcentaje de votos válidos si solo vota el 70%, 60% o 50% de los electores.
Por ejemplo, en el caso hipotético —pero irreal— de que nadie se quede sin votar, Fernández, o cualquier otro candidato con el suficiente apoyo, tendría que conseguir 1.492.715 votos para ganar sin un balotaje en abril, ya que el padrón electoral asciende a 3.731.788.
Sin embargo, si solo vota el 65% del padrón electoral, suponiendo un 35% de abstencionismo —cifra cercana al promedio histórico—, la barrera baja considerablemente a solo 970.264 votos válidos.
En los últimos comicios, en 2022, cuatro de cada diez electores no participó, por lo que el abstencionismo fue de 40%.
“Un factor que será determinante en esta elección es el tema de la participación electoral. Entre más gente salga a votar, sin importar por quién, más alto será ese 40% de votos válidos necesarios para ganar en primera ronda y, viceversa, si hay poca participación, Fernández tiene más chance de alcanzar el umbral que se requiere para no ir a un balotaje”, expresó Daniel Calvo, analista político.
Es por ello que no sorprende que Ramos pidiera a los electores que no dejen de ejercer el voto.
“Hoy, mi principal preocupación, viendo el nivel de indecisos y el potencial nivel de abstencionismo, es que el llamado principal —más que votar por nosotros— es: siga reflexionando, siga meditando, pero vote. Convénzase de que hay que ir a votar; ese es el principal llamado (…). Nosotros aceptamos que haya indecisos si están evaluando entre varias opciones (…). Lo que no podemos permitir es que el indeciso se convierta en abstencionista”, dijo Ramos en conferencia de prensa.
En Costa Rica, el abstencionismo histórico ha superado el 30% de los votantes. En las últimas elecciones del 2022 se registró la votación más baja de todo este siglo (cifras en porcentaje, según el Tribunal Supremo de Elecciones).
| ELECCIÓN | ABSTENCIONISMO |
|---|---|
| 2002 | 31,1 |
| 2006 | 34,8 |
| 2010 | 30,8 |
| 2014 | 31,8 |
| 2018 | 34,3 |
| 2022 | 40,3 |