La elección presidencial de Costa Rica es entre personas; por más que el Tribunal Supremo de Elecciones dice que es entre partidos políticos, la verdad es que son individuos compitiendo. Es importante la diferencia en calidad y cantidad. Cuando un partido político grande y heterogéneo lanzaba su candidato este llegaba con el apoyo de la membresía.
Ahora cada candidato tiene que darse a conocer. Es todo un proceso y muchos de los candidatos para la elección general que se llevará a cabo en un poco menos de 60 días han “empezado desde cero”.
Es un proceso largo y complicado y tiene tres fases. Primero el candidato debe implementar una estrategia que le permite ser conocido. ¡Y no es fácil! Necesita la ayuda de lo que fundamentalmente es publicidad gratis. Recibe el candidato un premio o es honrado por un grupo y un par de medios lo reportan. Dirige un proyecto social o, por ejemplo, es participante de “bailando con las estrellas” permiten que su nombre aparezca frente al pueblo.
Hacer comentarios en medios generales o sociales de forma regular le permite también ser conocido. Ocupar un puesto en el gobierno o ser diputado pone al nombre frente a la opinión pública. La meta en esta primera fase es que un 5 por ciento de los adultos (125 mil personas) que pudieran votar sepan el nombre.
La segunda fase es que mientras sigue creciendo la cantidad de personas que conocen el nombre también vayan formando una opinión favorable del candidato. El asunto es que algunos que conocen al nombre no estén de acuerdo con los pronunciamientos que ha hecho este aspirante. La meta es de lograr que por lo menos dos de tres de los que conocen su nombre también opinan favorablemente. De las 125 mil personas unos 81.250 tienen que opinar favorablemente. Se puede estimar que para pasar a una segunda vuelta se necesitan 450 mil votos que es un 18 por ciento del total de los votantes. ¿Cómo se brinca a esas cantidades de opinión favorable? Con una campaña que incluye publicidad pagada, que es cara.
Para lograr esta cantidad el candidato necesita donantes de dinero. Un estimado conservador es $6 el votante. Para lograr 450 mil votantes se requieren $2.7 millones (1.350 mil millones de colones). La segunda vuelta requiere otra cantidad mucho más grande.
En la época cuando había partidos políticos, los dos grandes –PLN y PUSC manejaban esos dineros con donantes. Parte regresaba con la deuda política.
Al final de cuentas hay maneras de ayudar con este reto. Abel Pacheco, con sus comentarios en la radio y televisión y su promoción del “Palacio de los Pantalones,” no tenía que erogar tanto para lograr opiniones favorables.
Al final de cuentas el que gana las elecciones tiene que lograr que el pueblo se enamora de él o ella, y para eso es necesario que el candidato se enamore de la gente. De los 20 para el 1 de febrero, ¿cuál pudiera ser el que logra ese enamoramiento?





































