¿Cambio de estrategia o simple maniobra política?
El proyecto de ley de la armonización eléctrica pretendía estimular la inversión tanto pública como privada, en un contexto de mercado de libre competencia, en nuevas plantas de generación eléctrica, pero con fuentes de energía disponibles en todo el territorio nacional, de carácter renovable y de bajo costo, como son la eólica, solar y geotérmica.
El corolario de este propósito era el de sustituir paulatinamente los altos costos de generación con fuentes derivadas del petróleo, como son el búnker y el diésel, y las importaciones del mercado eléctrico regional, que en época de sequía en toda la cuenca del Caribe alcanzan precios exorbitantes.
La férrea oposición política del PLN, FA y CAC, y solapadamente del PUSC, dieron al traste con el proyecto al no conseguir los 38 votos que requería su aprobación legislativa.
La manzana de la discordia en el proyecto fue la figura del ECOSEN como entidad autónoma, aunque en el trasfondo fue la visceral e ideológica oposición a que la empresa privada generase energía eléctrica, compitiendo en un mercado abierto de precios con el siempre superior costo de la energía que sería producida por los futuros proyectos a construirse por el ICE.
El proyecto era una iniciativa sumamente tímida para reducir las tarifas futuras de generación, pero siempre en un modelo centralizado y monopolizado en los procesos de transformación, transmisión y distribución a cargo del ICE. Procesos que, para poder trasegar la futura energía que producirán esas futuras plantas, requieren de una inversión anunciada en más de mil millones de dólares, los cuales serán obligatoriamente pagados y cargados a la tarifa eléctrica.
Ese futuro e ineludible impacto económico en el alza en tarifas también fue uno de los cuestionamientos válidos para la oposición al proyecto.
PLAN ALTERNATIVO AL QUE APUESTA LA PRESIDENCIA Y EL ICE
Como respuesta inmediata a la imposibilidad de aprobación del proyecto de ley, esta semana el ICE se ha dado a la tarea de publicitar un giro de 180 grados en su estrategia de generación eléctrica. Ha decidido apostar a la energía solar, de acuerdo con el término que utiliza en el comunicado de prensa.
El término APOSTAR que está utilizando el ICE significa que se trata de una solución temporal a la creciente demanda energética, pero que lleva implícita la posibilidad de que no sea del todo exitosa. En una apuesta se gana o se pierde.
En las circunstancias políticas actuales, el ICE no ha tenido otra alternativa que licitar públicamente ante la inversión privada bloques de generación solar a la tarifa piso que ha fijado la ARESEP, es decir, a 55 dólares por megavatio hora.
Durante algunos días de este año, el ICE ha generado más de 300 megavatios de potencia con sus plantas térmicas a base de búnker, y podría volver a tener que hacerlo de manifestarse el fenómeno climático de El Niño con una severa sequía durante los próximos meses.
Con la adjudicación y construcción de casi 200 megavatios de potencia en plantas solares, el ICE podrá mitigar en buen porcentaje su gasto en combustibles caros e importados, sobre todo en las horas de máximo costo marginal, como son las del mediodía en días secos del verano.
El costo marginal del ICE se publica en su página web para cada predespacho diario y semanal y últimamente está siendo de 160 dólares por megavatio hora cuando se ve obligado a quemar búnker, y hasta de 225 dólares cuando se ve forzado a comprar energía disponible en el MER, casi siempre proveniente de los excedentes de las plantas de Panamá.
Toda esa energía solar será inyectada a las subestaciones del ICE en las zonas más soleadas del país y transportada por las líneas de alta tensión del ICE, para luego ser vendida a las distribuidoras eléctricas actuales. Eso implica que el ahorro en compra de la generación solar con respecto a la generación térmica muy posiblemente no representa una sustancial rebaja en tarifas eléctricas. Eso no lo sabremos sino hasta muy entrado el 2027.
En contraste, el modelo de generación solar distribuida, legalizado con la Ley 10.086 desde hace 7 años, le permite al abonado ahorrarse los costos de subestación, transmisión y distribución, que en la tarifa eléctrica pesan un 40%.
El anuncio conjunto de la Presidencia y del ICE no especifica si habrá una nueva regulación de la ARESEP para reducir las barreras de implementación de esa modalidad de generación eléctrica.
De reducirse esa barrera con voluntad política, el aporte de miles de generadores distribuidos podría llegar a ser de unos 50 megavatios de potencia anuales o posiblemente más, sobre todo al mediodía, la cual, confidencialmente, es la de mayor costo marginal.
Quienes tenemos experiencia de muchos años con la generación en plantas solares sabemos perfectamente y de sobra que no se trata de una apuesta, en la que se podría perder, sino de un paso vital y trascendental para la economía de Costa Rica.
El giro de 180 grados al que me referí al inicio de este artículo es debido a que, por más de una década, el ICE objetó tajantemente sus inversiones y las de sus abonados en plantas solares, pues las consideró como fuentes intermitentes de energía que lo obligarían a invertir en grandes plantas de respaldo con generación en firme e interrumpible, como son las de generación térmica.
El ICE pronto descubrirá que la energía solar aprovechada en nuestra provincia de Nicoya es un recurso de altísima predictibilidad y confiabilidad, y que, bien administrado, podría llegar a considerarse como un recurso de energía en firme por más de un 95% del año.
Puedo morir tranquilo, ya que mi insistencia en el aprovechamiento del recurso de la energía solar ha dado resultados y por fin será aprovechado en gran escala en todos los techos y predios sin cultivo en todo el territorio nacional.
Ricardo Trujillo Molina, MScEE
gerencia@fibrotel.cr




































