¿Dónde quiere el traspaso de poderes Laura Fernández?
Cambio de poder es el 8 de mayo
Con el objetivo de abrir el nuevo capítulo político del país a la mayor cantidad de ciudadanos posible, la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, apuesta por un traspaso de poderes abierto, multitudinario y descentralizado.
Su intención es clara: que la ceremonia no se limite a un acto protocolario, sino que se convierta en una verdadera fiesta democrática. Para ello, Fernández impulsa que el evento se realice en el Estadio Nacional. El acto será el 8 de mayo.
Así lo manifestó en declaraciones a Central Noticias de Canal Opa, donde explicó que su prioridad es facilitar la participación de personas provenientes de distintas regiones del país, en especial de las provincias costeras.
“Yo quiero que sea una actividad grande y alegre, porque vivimos una fiesta democrática en las pasadas elecciones. Vea que bajamos el abstencionismo y esto fortalece nuestra democracia. La gente volvió a creer y volvió a las urnas. Eso a mí me tiene muy contenta; entonces, yo espero que podamos hacer un traspaso de poder lindísimo, un traspaso de poder donde todo el pueblo de Costa Rica pueda participar si así lo desea”, afirmó Fernández.
La mandataria electa subrayó que el Estadio Nacional permitiría un acceso más amplio e inclusivo, tanto por su capacidad como por su ubicación y facilidades logísticas. En ese sentido, enfatizó su interés en que sectores históricamente menos representados puedan ser parte del acto.
“Estoy tratando de organizarlo en el Estadio Nacional, que sea abierto al público para que la gente de Guanacaste, para que la gente de Puntarenas y Limón puedan venir, al igual que los estudiantes, los adultos mayores y las personas con discapacidad”, indicó.
La propuesta no es menor si se toma en cuenta el contexto político que rodea la llegada de Fernández al poder.
Los costarricenses menores de 44 años, es decir, los millennials y la generación Z, no habían presenciado una victoria política tan contundente como la alcanzada por la líder del Partido Pueblo Soberano en las recientes elecciones.
Para encontrar un antecedente similar en cuanto a respaldo legislativo, hay que remontarse al gobierno del liberacionista Luis Alberto Monge (1982–1986), quien contó con 33 diputados oficialistas, según datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
En el nuevo escenario político, Fernández iniciará su mandato con una Asamblea Legislativa en la que el oficialismo supera los 31 legisladores, un hecho que no se repetía desde hace 44 años.
En términos de apoyo popular, la presidenta electa también marca un hito. En la primera ronda presidencial, obtuvo un 48,3 % de los votos, un respaldo porcentual superior al de los siete presidentes anteriores. La última vez que un candidato superó ese nivel de apoyo fue en 1994, cuando José María Figueres, del PLN, ganó con el 49,6 % de los votos; es decir, hace 32 años.