Dieta para corredores principiantes
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SALUD

Dieta para corredores principiantes

Alimentos fuentes de carbohidratos como lácteos, frutas, vegetales y harinas no deben faltar en la dieta

La fiebre por correr es una saludable tendencia que se debe practicar con mucho cuidado, tomando en cuenta los consejos de profesionales, no solo en cuanto a un plan de entrenamiento, sino también sobre la alimentación adecuada.
Precisamente ese gasto extra de energía al que no estaban acostumbradas las personas que comienzan a aventurarse por este deporte, hace que sus necesidades nutricionales aumenten.
Lo ideal es que un experto elabore un plan, ya que cada persona tiene requerimientos diferentes, además se deben valorar aspectos claves como  edad y peso, así como la cantidad de ejercicio que está realizando.
La alimentación es una herramienta para precisamente proporcionar más energía al cuerpo y disminuir la fatiga excesiva que se puede presentar si la dieta no es la adecuada.
Una de las principales recomendaciones es aumentar la ingesta de alimentos fuentes de carbohidratos, presentes en lácteos, frutas, vegetales y harinas.
“Esto debido a que una vez digeridos por el organismo aportan glucosa, principal fuente de energía inmediata utilizada durante el ejercicio. Por eso incluya en su desayuno panes y cereales integrales con frutas, o combine frutas con lácteos descremados como yogur. Al almuerzo consuma harinas como arroz y frijoles o pastas integrales, acompañados de vegetales como ensalada verde o vegetales al vapor y una fuente de proteína (pollo, pescado, res baja en grasa)”, recomienda  Carol Palacios, nutricionista.
Para la cena su consejo es que se incluyan esos mismos alimentos pero en menor proporción.
Recuerde que todo debe ser consumido con medida y en las porciones recomendadas para que su peso no se vea afectado.
“Si su objetivo es perder peso y grasa corporal evite el consumo de alimentos fuentes de calorías vacías como azúcar de mesa, dulces, gaseosas, galletas con relleno o reposterías, chocolates, helados, así como las grasas saturadas en exceso, mantequillas, margarinas, natillas, quesos crema, entre otros. No olvide hidratarse a diario tanto antes como durante y después del ejercicio con agua o hidratantes si la intensidad del ejercicio así lo requiere”, agregó.

Melissa González
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