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Jueves 21 Agosto, 2014

Han entregado a la libre, propiedades del estado, que luego de pagar por expropiaciones, se abandonaron para que unos cuantos las usufructúen


Del MOPT y otros demonios

Nos ha invadido la frustración al ver los reportajes sobre el manejo, si no fraudulento, rayando en la mayor ineptitud profesional que podemos imaginarnos por parte de las jerarquías y por qué no decirlo de los encargados de realizar las labores rutinarias de un puesto por el que el pueblo costarricense les está pagando su salario y beneficios desmedidos.
Vemos como han entregado a la libre, propiedades del estado, que luego de pagar indemnizaciones por expropiaciones, se han abandonado para que unos cuantos bienaventurados ciudadanos las usufructúen sin que el pueblo reciba un centavo por los beneficios.


Algunos han vendido, otros han alquilado y otros no tan menos vivos ahora van a reclamar una indemnización por haber cuidado del deterioro o de lo que serían, si no fuera por ellos, charrales propiedad del estado.
Estos últimos con gran altruismo han dejado sus viviendas y negocios comerciales en estos sitios para hacerle el gran favor a Costa Rica de cuidar sus terrenos. Se han sacrificado porque su alto decoro les impide buscar otros lares, porque su responsabilidad moral les llama a servir a la patria.
Ellos indican que se han convertido en custodios de propiedades, lo cual yo acepto, pero a la vez rectifico: “Sí, han sido custodios de la desvergüenza de los jerarcas del MOPT y otros demonios, que por descuido casual o por inutilidad profesional extrema, han permitido que esto suceda”.
Y con inutilidad profesional no me refiero a estas denuncias solamente, me refiero también a la mentada Trocha, al estado de nuestras carreteras, a la total incapacidad de reconstruir un puente, a la falta de mantenimiento de las alcantarillas; a la falta de resultados acordes con profesionales especialistas en un ramo o de gestión.
Uno se pregunta: ¿en dónde estudiaron estos señores y qué les enseñaron? ¿Quién los contrató? ¿Cómo hemos caído en esta total indefensión?
En un descuido mental, me puse a pensar sobre quién nos puede ayudar a darle un giro realmente importante a este desastre y busqué en las páginas amarillas y en el diccionario.
Busqué el profesional confiable que debería tener los conocimientos básicos y la ética ciudadana para cobrarles a estos desvergonzados tanto altruismo durante tantos años y me encontré que los mismos pertenecen a un colegio profesional que forma parte de esos bienaventurados que están custodiando terrenos del estado. Y no es un solo colegio profesional sino dos los que hasta ahora forman parte de esos altruistas benefactores del estado.
Entre los miembros de esos colegios mencionados tenemos excelentísimos ciudadanos que son los mismos que han tomado el país en puestos de Gobierno, en la Asamblea Legislativa, en el Poder Judicial, en juntas directivas de Instituciones Autónomas, etc., etc., y que a cada lugar que llegan hacen de sus obligaciones con la patria, algo parecido a la doctrina: “No la administre, maltrátela”, muy similar a un comercial de otro conocido y bienaventurado “custodio” de los bienes del estado.

Arnoldo Obando Hernández