Con el pitazo inicial de la Copa Mundial de Fútbol, que arranca este jueves con el partido México-Sudáfrica, los trabajadores podrían dejar parcial o totalmente desatendidas sus labores.
Llegadas tardías, ausencias injustificadas, salidas anticipadas, disminuciones en la productividad y uso del equipo tecnológico para ver partidos de fútbol son algunas de las amenazas que enfrentarán las empresas.
Sin embargo, los trabajadores deben saber que, en caso de abuso, pueden ser sorprendidos y recibir una tarjeta roja que amerite un despido.
“El Mundial no suspende ni modifica las obligaciones derivadas de la relación laboral. Las personas trabajadoras mantienen el deber de cumplir con la jornada pactada y ejecutar sus funciones con diligencia, de acuerdo con el artículo 71 del Código de Trabajo. Los patronos conservan sus facultades de dirección, supervisión y disciplina dentro de los límites que establece el ordenamiento jurídico”, manifestó Cristhian Monge, socio de BDS Asesores.
En ese sentido, Monge aclaró que, dependiendo de la gravedad de la conducta, la reincidencia y los antecedentes disciplinarios de la persona trabajadora, podrían generarse consecuencias que incluso ameriten un despido sin responsabilidad patronal.
Otro aspecto que merece especial atención es el eventual uso indebido de incapacidades médicas para ausentarse del trabajo durante determinados encuentros deportivos.
“Las incapacidades son instrumentos legítimos para proteger la salud de las personas trabajadoras. Sin embargo, cuando existan elementos objetivos que permitan cuestionar su utilización para fines distintos a los autorizados, corresponde a los empleadores actuar con prudencia, respetando siempre el debido proceso y el derecho de defensa”, explicó Monge.