¿Cuál será el impacto de los aranceles de EE. UU. en la economía tica? Esto dice Rodney Salazar de Crecex
Cuando las reglas cambian “en caliente”, sube el riesgo operativo
Horas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos emitiera su fallo en materia arancelaria el viernes anterior, el presidente Donald Trump anunció la imposición de un arancel global del 10 % a las importaciones, amparado en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una facultad que no fue anulada por el alto tribunal.
Durante el fin de semana, el mandatario subió el gravamen al 15 %, que es el máximo permitido bajo ese marco legal y sujeto a aprobación del Congreso tras 150 días.
Finalmente, este martes comenzó a regir un arancel del 10 % para los productos costarricenses.
En este contexto de ajustes acelerados y señales mixtas desde Washington, Rodney Salazar, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex), analiza los alcances de la decisión de Trump y advierte sobre la volatilidad de la política comercial estadounidense.
Aunque la resolución aporta mayor seguridad jurídica institucional, Salazar subraya que la incertidumbre persiste y se traduce en costos reales para las empresas, obligándolas a replantear planificación, precios, contratos e inversiones ante un entorno donde las reglas pueden cambiar de forma abrupta.
¿Qué opina en torno a este tema?
Desde una óptica de comercio exterior, el fallo de la Corte Suprema ayuda a delimitar con más claridad el uso de poderes de emergencia para imponer aranceles, lo cual aporta un grado de seguridad jurídica institucional.
Sin embargo, el propio contexto confirma que la política comercial de EE. UU. puede reacomodarse rápidamente usando otras bases legales vigentes.
Debemos mantenernos atentos a la evolución de la política arancelaria en Estados Unidos, ante cualquier ajuste que pueda surgir y que impacte nuestras cadenas de valor.
¿Cuánto afecta la incertidumbre las operaciones de una empresa?
La incertidumbre se traduce en costos: complica la planificación de compras y ventas, altera presupuestos, márgenes y precios finales, y obliga a tomar decisiones con menos visibilidad (inventarios, tiempos de reposición, financiamiento y hasta renegociación de contratos).
En la práctica, cuando las reglas cambian “en caliente”, sube el riesgo operativo: se encarecen coberturas, aumenta la cautela del crédito y se ralentizan inversiones.
¿Qué se puede hacer para mitigar esta situación?
Lo más efectivo es combinar inteligencia comercial constante con gestión de riesgo: seguimiento diario de cambios, dibujo de escenarios y manejar como mínimo un “plan B” en mercados de exportación e insumos de importación.
En lo práctico: diversificar proveedores y clientes, revisar cláusulas de precio y entrega, y trabajar con equipos de cumplimiento para identificar si los productos caen en anexos de exclusión o si el recargo aplica “además” del arancel normal.
¿Qué le pide al Gobierno de Costa Rica en estos momentos?
Desde Crecex, pediríamos mantener la línea de trabajo como hasta ahora, proporcionando información de primera mano y oportuna al sector privado, coordinación técnica con exportadores e importadores para aterrizar implicaciones por sector y continuar en la gestión diplomática y comercial con las autoridades de EE. UU. para aclarar los alcances.
¿Cuánto afectan los aranceles la dinámica comercial?
Los aranceles funcionan como un “impuesto” al comercio: elevan el costo puesto en destino, reducen competitividad, pueden desplazar demanda hacia sustitutos y empujan a rediseñar cadenas de suministro.
Además, cuando el recargo se define como adicional a otros cargos (y con listas de excepciones), el efecto práctico varía por producto y por régimen preferencial aplicable.