Costa Rica urge una solución diplomática en Medio Oriente ante escalada bélica entre Irán e Israel
Conflicto cumple este lunes 11 días con una escalada de violencia
Mientras crece la tensión bélica entre Irán e Israel y el mundo observa con preocupación una posible expansión del conflicto en Medio Oriente, Costa Rica alza la voz para pedir una salida pacífica.
El gobierno costarricense expresó su “honda preocupación” por el incremento de hostilidades y exhortó a todas las partes involucradas a priorizar la diplomacia y el diálogo antes de que las consecuencias humanas sean irreversibles.
La declaración de San José se produce en un momento crítico: el conflicto cumple once días de intercambios militares, con bombardeos que han alcanzado instalaciones estratégicas en ambos países.
“Las recientes escaladas militares ponen en riesgo a miles de civiles así como la paz y seguridad en la región y el mundo entero. Costa Rica reitera sus principios históricos de política exterior a favor de la solución pacífica de controversias, el desarme y la no proliferación nuclear , lo que es aún más urgente en regiones donde impera la inestabilidad geopolítica”, dijo la cancillería en un comunicado de prensa.
Según reportes internacionales, Israel atacó la madrugada de este lunes un complejo militar en Irán, en tanto que la semana pasada el expresidente estadounidense Donald Trump confirmó que aviones de su país destruyeron tres instalaciones nucleares iraníes, generando alarma global por el riesgo de una mayor escalada.
En respuesta, Irán denunció a Estados Unidos e Israel ante el Consejo de Seguridad de la ONU y advirtió que evalúa distintas formas de represalia. Aunque el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, no se ha pronunciado aún, su canciller aseguró que los ataques representan una agresión sin precedentes.
La situación en Medio Oriente ya ha puesto en riesgo a miles de civiles y podría extender su impacto más allá de la región.
Costa Rica, un país sin ejército y con una tradición diplomática reconocida, hizo un llamado a la comunidad internacional para que actúe de manera coordinada en la promoción de una solución sostenible que detenga el derramamiento de sangre y restablezca la estabilidad en la región.