Costa Rica suma un hotel de autor con apertura de Sanctuarium en La Fortuna
El nuevo refugio boutique para adultos combina bosque tropical, arte costarricense y bienestar holístico en uno de los destinos turísticos más visitados del país
Como un hotel boutique exclusivo para adultos, enfocado en naturaleza, arte y bienestar integral, abrió Sanctuarium en Barrio La Catarata de La Fortuna.
El proyecto representó una inversión aproximada de $4 millones y responde a la creciente demanda de propuestas de lujo íntimo en el norte del país.
El hotel se ubica a 1,2 kilómetros de la Catarata Río Fortuna, dentro de un ecosistema de bosque húmedo premontano de alto valor natural.
La propiedad comparte el mismo manantial de la catarata, lo que permite un contacto directo con la biodiversidad y el entorno natural.
Sanctuarium nace como un concepto independiente, desarrollado por un emprendedor costarricense y sin pertenecer a cadenas hoteleras internacionales.
En ese sentido, la propuesta busca elevar la oferta turística mediante un enfoque respetuoso del ambiente y una conexión con la identidad cultural nacional.
En cuanto al diseño, el hotel fusiona arquitectura contemporánea con elementos precolombinos y arte costarricense.
Además, más de 115 piezas arqueológicas y obras de artistas nacionales convierten sus espacios en un museo vivo integrado al bosque tropical.
Como elemento central, una escultura monumental tallada en un solo tronco de madera corona el edificio y simboliza la conexión con la tierra.
Por su enfoque, el hotel opera como un refugio exclusivo para adultos mayores de 18 años, priorizando tranquilidad, privacidad y bienestar holístico.
Entre tanto, sus amenidades incluyen piscina de dos temperaturas con bar húmedo, spa, sauna, jacuzzi y amplias zonas de descanso.
Asimismo, un sendero privado conduce a un río alimentado por el mismo manantial que nutre la Catarata La Fortuna.
“Este proyecto busca crear una conexión real entre naturaleza, arte y descanso consciente”, indicaron los propietarios del hotel.
Además, la observación de fauna y flora se posiciona como uno de los principales diferenciales de la propiedad.
“En la finca es común el avistamiento de aves exóticas gracias al ecosistema que la rodea”, señalaron los dueños.
El proyecto genera entre 20 y 25 empleos directos y más de 50 indirectos.
Asimismo, el 70% del personal contratado proviene de La Fortuna y San Carlos, reforzando la integración comunitaria.