Costa Rica retrocede a una “violencia estructural” azuzada por Rodrigo Chaves, según UNA
El choque político ha ido mucho más allá de la relación Zapote-Cuesta de Moras
A falta de un año para que este gobierno termine, analistas de la Universidad Nacional (UNA) han señalado que el país retrocede a una violencia estructural, en la cual, el presidente Rodrigo Chaves es uno de los actores principales.
Y es que la confrontación política que genera el mandatario frente a otros poderes como la Asamblea Legislativa y el Poder Judicial, ha cambiado la dinámica a lo interno del Estado.
Paralelamente, el país vive “violencia en las calles” y un “abandono de agendas proclives a la defensa de los derechos humanos”, de acuerdo con el más reciente informe del programa Análisis de Coyuntura de la Sociedad Costarricense, de la Escuela de Sociología de la UNA.
Esta situación facilita que exista un vacío en la generación de acuerdos importantes para el país, mientras que la desigualdad económica y social continúa afectando a la población, lo que es perceptible en áreas como la educación, el medio ambiente, los programas sociales y la infraestructura pública, dijo Carlos Carranza, académico de la UNA y coordinador del programa.
“A través del análisis de diversos temas clave, se expone una coyuntura marcada por tensiones políticas, desafíos estructurales y una sensación general de incertidumbre (…) Lo que en anteriores informes de este programa se advertía, se convirtió en la constante en el primer cuatrimestre de 2025: un estilo discursivo del presidente Rodrigo Chaves marcado por el enfrentamiento con otros sectores políticos y sociales, como ocurre con la Asamblea Legislativa, y particularmente, con el presidente de este poder, Rodrigo Arias”, dijo Carranza.
Para el analista, el choque político ha ido mucho más allá de la relación Zapote-Cuesta de Moras y se vio amplificado en la marcha contra el fiscal general, en la que participó el propio mandatario y su gabinete.
“La violencia estructural no solo se alimenta con el discurso confrontativo de parte del Gobierno hacia otras entidades. Se ha convertido en un hecho social recurrente que tiene otras manifestaciones, como sucede con los femicidios, que alcanzan la cifra de 17 casos en lo que va del 2025”, explica Carranza.