Costa Rica debe flexibilizar mercado eléctrico para enfrentar crisis energética advierte la OCDE
Entidad resalta la urgencia de ampliar la generación distribuida y eliminar barreras regulatorias
La transición energética en Costa Rica enfrenta un punto crítico según estudios recientes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Aunque el país mantiene una matriz eléctrica limpia, con un 70% de su energía proveniente de fuentes hidroeléctricas, la creciente frecuencia de sequías estacionales pone en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico y exige una urgente diversificación energética.
El informe de la OCDE destaca que Costa Rica tiene un "potencial energético sin explotar" en energías renovables como la solar, eólica y geotérmica, sin embargo, advierte que el actual marco regulatorio limita la participación privada y extranjera en el sector, obligando a generadores independientes a vender su energía exclusivamente a la empresa estatal.
Esta restricción también afecta la generación distribuida, donde una reducción en las tarifas solares podría hacer la energía renovable más accesible y fomentar su uso generalizado.
Susana Rodríguez, directora ejecutiva de la Cámara de Generación Distribuida de Costa Rica, señaló que es clave para el país promover reformas que abran el mercado, reduzcan las barreras regulatorias y faciliten el acceso ciudadano a tecnologías limpias y descentralizadas.
El estudio también alerta sobre el impacto del transporte electrificado, que actualmente genera más del 50% de las emisiones de carbono nacionales y se prevé que cuadruplicará la demanda eléctrica para 2050.
Esto refuerza la necesidad de una red eléctrica más flexible y distribuida para sostener la creciente demanda.
La OCDE recomienda transferir la planificación eléctrica a un ente independiente, eliminar obstáculos a la inversión privada y extranjera, y diseñar una estrategia renovable de mediano plazo.
Para la Cámara, estas propuestas están alineadas con la necesidad de democratizar el acceso a la energía limpia mediante soluciones locales y participativas.
Jan Borchgrevink, presidente de la Cámara, enfatizó que el país debe tomar decisiones políticas firmes para aprovechar su ventaja histórica en sostenibilidad. “La generación distribuida no es solo parte de la solución: es el núcleo del nuevo modelo energético que Costa Rica necesita,” concluyó.