Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 22 Agosto, 2017

Reflexiones

Competencia efectiva o efectiva in-competencia

Una vez más la Sutel vuelve a poner en la picota de la agenda pública su propuesta de llevar los mercados de Internet móvil e Internet fija a la condición jurídica de la competencia efectiva. Su argumento ha sido rechazado en varios momentos y por distintas razones, sobre todo porque los estudios técnicos contratados a empresas vinculadas con las compañías telefónicas, hoy parte del mercado costarricense, no han podido demostrar que existen condiciones técnicas y de mercado; que permitan establecer la competencia real y/o efectiva entre los tres agentes operadores de telefonía celular y las empresas de cable y de telefonía, que operan en los mercados segmentados del Internet fijo.

En meses anteriores, se había argumentado que con la llegada de un posible cuarto operador de telefonía móvil, se podría lograr una mayor competencia entre los operadores. Empero, la licitación de bandas realizada fue asignada a uno de los operadores existentes, por lo que en lugar de crear mayores espacios para la competencia, provocó una mayor concentración de poder de mercado en las empresas que conforman el oligopolio de telefonía celular. Así las cosas, la suerte ha sido echada, el mercado de telefonía móvil ha sido conquistado por tres empresas, de las cuales tenemos una empresa pública, ICE y dos compañías multinacionales, Claro y Telefónica. Sobre este modelo de mercado que tenemos, un oligopolio con dominancia del ICE, el comportamiento competitivo ha sido mínimo, generando un rezago de inversión y de tarifas, que han significativamente afectado a los clientes prepago y más recientemente, con las mal conocidas reglas de “Internet justo”, han consolidado una explotación significativa del excedente de los consumidores y afectado la trayectoria tecnológica de la industria y del país, que recientemente ha adquirido el título no deseado de ser el último país, el más rezagado de todos, en velocidades de Internet en el mundo.

Todo lo anterior ha sido objeto de debate reciente y quienes nos hemos opuesto a la forma incorrecta de valorar el mercado y su regulación, hemos dado los argumentos una y otra vez a los actores regulatorios en el Consejo de Sutel, pero han sido sordos y poco transparentes en el seguimiento de estas sugerencias y análisis, a tal punto que se han vuelto claramente un obstáculo para el país y su desarrollo estratégico en las telecomunicaciones. El problema de la regulación establecida es que los precios tope debieron bajar hace ya varios años, para asegurar a los clientes de Internet que las empresas trasladaran parte de la eficiencia lograda por las nuevas tecnologías de Internet, 3G y 4 G para las versiones de telefonía móvil y fibra óptica, para el caso de Internet fija. Sin embargo, a pesar de que los costos de transmitir han bajado diez veces, los precios en Costa Rica no han bajado ni un 30% respecto a las tarifas originales.

Por el contrario, recientemente con las tarifas “injustas” se han casi duplicado los costos del servicio asociado, medido por el costo medio de bajar o subir datos desde el celular. En el caso del servicio prepago, las tarifas son más de diez veces los costos y reflejan un exagerado poder y dominancia de mercado, generando rentas oligopólicas a las empresas operadoras del servicio, todo a partir del bolsillo de los más pobres del país. El problema ha sido una regulación in-competente y una falta total de transparencia en materia regulatoria. Tanto la Sutel como en segundo grado, la Aresep han sido omisas e ingenuas en su actuación regulatoria. Se ha dado una captura clara de parte de los operadores, para quienes el beneficio final es cerrar las opciones de intervención regulatoria, con lo que se ha dado a llamar modelo de mercado libre o de competencia efectiva. El país entonces no solo ha caído al último lugar de los puestos en materia de uso y costos de los servicios de Internet, sino que ahora le ponemos candado a la solución y elevamos a modelo regulatorio, la parodia de competencia efectiva que en realidad debería  llamarse efectiva incompetencia, del regulador. Costarricenses, estamos cometiendo el error histórico mayor de nuestra reciente historia del siglo XXI, todo por la incompetencia regulatoria de la Sutel. Estamos a tiempo para cambiar este descarado acuerdo oligopólico y poner tope a la captura regulatoria, de no hacerlo ahora, este gobierno entregará la deshonra de haber convertido al país en el peor lugar del mundo para el uso de Internet.

Dr. Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com