¿Cómo acceder a los recursos del BANHVI para hacer mejoras o ampliaciones en la casa?
Institución ofrece un subsidio para que las familias costarricenses puedan reparar, ampliar, mejorar o terminar sus viviendas
Tener una casa propia sigue siendo uno de los sueños más importantes para muchas familias en Costa Rica, sin embargo, tenerla en las condiciones óptimas a veces requiere de reparaciones, ampliaciones o incluso terminar la construcción.
Para ayudar a resolver esta situación, el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) pone a disposición el bono de Reparación, Ampliación, Mejora o Terminación (RAMT), un recurso económico que facilita mejorar las viviendas existentes.
Entre 2020 y 2024, el banco entregó más de 3.000 bonos RAMT, con una inversión que superó los ¢23.700 millones.
Solo en los primeros ocho meses de 2025, casi 400 familias ya se beneficiaron, con un aporte del banco que asciende a ¢3.786 millones.
Estos datos reflejan la magnitud del programa y el compromiso de la institución para apoyar a las familias que buscan mejorar sus hogares.
¿Cómo acceder al bono de Reparación, Ampliación, Mejora o Terminación?
No todas las viviendas ni todas las familias pueden acceder automáticamente al RAMT. La ley establece 5 condiciones para optar a este subsidio.
El solicitante debe formar parte de un núcleo familiar que conviva bajo el mismo techo, ser propietario de la vivienda que necesita mejoras, no haber recibido anteriormente el bono, contar con ingresos familiares inferiores a ¢1.907.496 y ser costarricense o residente legal en el país.
Dagoberto Hidalgo, gerente general del BANHVI, explica que el propósito del bono va más allá de la simple reparación: “Buscamos prolongar la vida útil de las casas y brindar a las familias espacios más seguros y funcionales, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida”.
El uso del bono depende del tipo de intervención que la vivienda requiera; por ejemplo, las reparaciones incluyen desde reforzamiento estructural hasta reemplazo de techos, cambios en las instalaciones eléctricas o reparación de pisos dañados.
Las ampliaciones se enfocan en hogares con hacinamiento, donde más de dos personas comparten un dormitorio, permitiendo construir nuevas habitaciones.
En cuanto a las mejoras, abarcan trabajos que optimizan la funcionalidad y el confort de la casa como: instalación de divisiones internas, acondicionamiento de fachadas, colocación de cielo raso, adecuación de pisos, puertas, ventanas y servicios sanitarios. También se incluyen obras que faciliten la accesibilidad para personas con alguna discapacidad.
Por su parte, la opción de terminación está dirigida a viviendas que están parcialmente construidas, con las paredes y vigas principales levantadas, y la distribución de los espacios definida. En estos casos, es necesaria la supervisión de un profesional colegiado o un informe técnico que avale la viabilidad de finalizar la construcción.
Para iniciar el proceso, las familias deben presentar los documentos establecidos en este enlace.
Además, el banco cuenta con 23 entidades autorizadas dentro del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda, donde los interesados pueden solicitar el bono, someterse a un estudio y verificar que cumplen las condiciones.
El monto máximo del RAMT es de ¢9.300.000, aunque en algunos casos puede complementarse con un crédito adicional.
Este apoyo ha permitido que muchas familias logren transformar sus hogares, convirtiéndolos en espacios más seguros, funcionales y confortables, sin tener que recurrir únicamente a sus propios recursos.
El bono RAMT es una herramienta que facilita que más hogares en Costa Rica accedan a mejoras esenciales, contribuyendo al bienestar de quienes más lo necesitan y reforzando el derecho a una vivienda digna.