“Colegio de Economistas tiene un perfil demasiado bajo, lejano al debate social”: Leiner Vargas
Desafíos de la inteligencia artificial obligan a profesionales a capacitarse y colegio profesional estará ahí
En un momento en que Costa Rica enfrenta desafíos como el déficit fiscal, el desempleo y la transformación tecnológica, Leiner Vargas, economista con más de tres décadas de trayectoria profesional, aspira a liderar el Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas.
Para el candidato del grupo GLC, la institución debe recuperar protagonismo en el debate público y transformarse en un agente influyente en la construcción de políticas nacionales con sustento técnico y académico.
Vargas propone una hoja de ruta basada en el fortalecimiento regional, la articulación con el sector público y privado, la actualización profesional permanente y la inserción laboral de los colegiados.
Además, plantea que el Colegio debe convertirse en un espacio de encuentro para los actores económicos y sociales, ejercer una estricta rendición de cuentas y contribuir activamente a la solución de los principales problemas del país.
La elección de las nuevas autoridades en el Colegio de Economistas se realizará el 7 de noviembre.
Vargas es doctor en Economía, consultor económico y catedrático del Centro Internacional en Política Económica (CINPE) de la Universidad Nacional de Costa Rica. Especialista en temas de regulación económica, innovación y medio ambiente, en los sectores de infraestructura pública.
Ha trabajado como consultor en CEPAL, PNUD, GIZ, BID, OECD, Comunidad Económica Europea (CEE) y el Instituto Centroamericano de Administración Pública, entre otros organismos internacionales y también para RECOPE, MINAE, ARESEP, Contraloría General de la República en Costa Rica.
¿Qué lo motiva para ser candidato a presidir el Colegio?
Creo que bajo las condiciones actuales del país, el Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas requiere jugar un papel fundamental en el debate público en el quehacer de la política pública, sobre todo, proponiendo, discutiendo y opinando sobre los desafíos del acontecer económico del país.
Lamentablemente, por muchos años el colegio ha tenido un perfil demasiado bajo. De alguna manera se ha convertido en una especie de institución amorfa, lejana al debate social y económico y el gremio, conformado por más de 50 mil asociados, tiene muchísimo que decir y muchísimo que aportar frente a los desafíos que tiene la sociedad costarricense y, particularmente, frente a los desafíos económicos.
Así que la verdad es que ya en la fase final de mi carrera, después de más de 30 años de trabajo, creo que mi aporte y la posibilidad de que el colegio retome ese rol protagónico, con criterio técnico y con criterio académico, puede aportar mucho y eso me motiva.
También puedo decir que me motiva a renovar, a transformar y acompañar a las nuevas generaciones de profesionales en ciencias económicas en ese papel activo frente a los desafíos de la sociedad costarricense.
¿Cuál sería su hoja de ruta para posicionar a la institución como un actor influyente en la formulación de políticas públicas?
Con el grupo de los colegiados, grupo GLC, hemos preparado un programa de trabajo que se convertirá en una hoja de ruta de cara a alcanzar logros importantes en diversos campos.
El primero de ellos y el más importante de todos es fortalecer la presencia del colegio en el debate público y, particularmente, la posición técnica frente a temas de realidad nacional y de política pública, donde el colegio debería aportar, contribuir, colaborar, ser parte del ecosistema social costarricense.
Dos, es muy importante que todo este proceso se entienda como un proceso nacional. El colegio tiene más de nueve regionales y es importante que este papel no solo se juegue en el centro del país, sino que sea parte del debate y la discusión de la realidad regional, de la realidad local de los distintos lugares donde tenemos profesionales de economía, de administración y de actuaría o estadística.
Un tercer tema importante para nosotros es que el colegio colabore y sea un actor clave en la actualización permanente de los economistas y de los profesionales en ciencias económicas. Estamos viviendo una transformación tecnológica muy disruptiva y requerimos una renovación de competencias en múltiples campos. Así que queremos que el colegio, a través de sus alianzas con instituciones educativas, a través de convenios con el Estado y con el sector privado, podamos acercar la oferta académica. También, en el caso de los colegas o compañeros que han tenido alguna dificultad para encontrar posiciones de su interés, queremos acercar la oferta a la demanda. La idea es que el colegio sea un espacio de encuentro para el sector empresarial, para la prensa, para los actores del sector público y que tengamos las puertas abiertas para que logremos ese vínculo de nuestros profesionales con la problemática nacional.
Un cuarto tema que es fundamental es la responsabilidad que tiene el colegio y los profesionales que lo conforman de colaborar con el desarrollo nacional y por eso queremos no solamente fortalecer los vínculos empresariales, sino también los vínculos con otros actores sociales, con los sindicatos, con las asociaciones solidarias, con las cooperativas y con las asociaciones de desarrollo comunal. Queremos que el profesional de ciencias económicas realmente juegue ese papel protagónico, ese papel de apoyo del enlace y de solución de la problemática nacional.
Queremos recuperar una transparencia y una sana rendición de cuentas sobre lo que se hace, cómo se hace y cuánto cuesta lo que se hace.
Hay que parar el desperdicio de recursos, utilizar los recursos de la manera más adecuada, siendo garantes de altísima transparencia y una permanente rendición de cuentas. Creo que eso es fundamental en nuestro tiempo.
Y por último, nos interesa fortalecer al colegio para que pueda brindar una oferta de servicios y de actividades que mejoren en la calidad de vida del colegiado y de su familia y es por eso que queremos renovar el centro de recreo y los servicios de apoyo en distintas partes del país y garantizar que los servicios, tanto los servicios informáticos, nuestros servicios en red, los servicios al asociado en materia de seguros, en materia financiera, puedan permitir ese proceso de mejorar la capacidad y la calidad de vida de la familia de las ciencias económicas.
¿Qué propuestas concretas impulsaría para apoyar la inserción laboral, actualización académica y participación activa del gremio?
Es importantísimo que el colegio articule formación tanto de actualización como cambios en la currícula de las carreras y de los ámbitos del quehacer de las ciencias económicas.
Hoy vivimos una transformación tecnológica que, por un lado, es un gran desafío, pero también es una gran oportunidad para tener oferta académica, oferta de actualización profesional y oferta innovadora, sobre todo en campos que articulan las ciencias económicas con otros quehaceres científicos y profesionales.
Y es por eso que vamos a establecer una serie de alianzas con entidades públicas y privadas para garantizar esa formación y esa recalificación del profesional, para llevar a los profesionales en ciencias económicas la actualización de vida y para hacer un puente de apoyo en ese proceso de transformación permanente que debe tener la currícula en las distintas carreras que conforman las ciencias económicas.
En un contexto de desafíos como el déficit fiscal, el desempleo y la informalidad, ¿cómo visualiza usted el rol del economista colegiado en la construcción de soluciones país y qué mecanismos promovería para articular trabajo con los sectores público y privado?
El colegio tiene un espacio de trabajo muy claro en distintos ámbitos de la función y de la vida pública.
Cuenta con una gran cantidad de profesionales que tienen muchísima experiencia y que podrían articular unas propuestas muy sólidas de cara a la solución de problemas nacionales que hoy están en la picota de la realidad social y económica del país.
Temas como el desequilibrio fiscal o la situación cambiaria, en donde podríamos contribuir con un debate serio, académico, riguroso y técnico, de apoyo a la discusión social que debe darse.
En temas como el desempleo o la modernización de la sociedad costarricense, ahí tenemos muchísimo que decir y sobre todo de colaborar con el sector público y el sector privado de cara a nuevas propuestas económicas, a la reinserción de Costa Rica en los mercados globales, a la oferta exportable y al apoyo a las iniciativas de otros actores para consolidar esos esfuerzos.
Y por supuesto estamos clarísimos que la sociedad costarricense enfrenta desafíos como el tema del cambio climático y el sostener nuestra herencia ambiental.
La ciencia económica puede contribuir muchísimo aportando nuevas ideas, nuevas políticas públicas e incorporando temas de agenda nacional que deben estar, por supuesto, en la discusión y el debate de los economistas.
También es importantísimo en materia actuarial que nuestros actuarios y profesionales en ciencias económicas aporten al debate sobre pensiones, que apenas inicia.
Es por eso que hemos decidido, en el grupo GLC y con la presencia de este servidor, poner nuestro nombre e invitamos desde ya este 7 de noviembre a que nos acompañen con su voto todos y todas las profesionales en ciencias económicas y estamos seguros de que podemos conducir con transparencia y con conocimiento el colegio en los próximos años.