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Comisión de Emergencias mantiene alerta sobre el país, debido a fuertes lluvias
Clima se cobra vidas y daños materiales

• Cruz Roja recuperó los cuerpos de diez víctimas mortales del alud en Atenas


Eugenia Soto y agencias
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Los cambios climáticos mundiales y cuyos efectos hoy golpean fuertemente al país han generado pérdidas humanas y materiales. Bajo el efecto denominado La Niña, las lluvias torrenciales han puesto en evidencia que la inestabilidad generada por el hombre en el sistema meteorológico global, no es un asunto esotérico.
Los cuerpos de diez fallecidos por el alud de barro que sepultó seis casas en Fátima de Atenas fueron rescatados de los escombros de la avalancha el viernes por socorristas y voluntarios.
Los reportes de la Cruz Roja Costarricense indican que enterrados bajo el barro hay por lo menos tres cuerpos más de las víctimas del alud, ocasionado por el fuerte temporal que desde el lunes azota al territorio nacional.
Las lluvias durante la tarde del viernes obligaron a suspender las tareas de rescate, las cuales estaban programadas para reiniciarse el sábado a primera hora de la mañana.
“Esperamos primero que la condición del clima mejore porque el barro y el agua siguen bajando y una sección de la valla de contención está destruida”, comentó Noemí Coto, encargada de prensa de la Cruz Roja Costarricense.
Los últimos cuerpos en ser encontrados por los equipos de rescate correspondían a dos muchachas de 16 y 11 años. Darwin Rodríguez Chavarría, de 40 años, y Arley Osorio, de 20, fueron las dos primeras víctimas en ser identificadas por las autoridades.
El recuento más reciente realizado por la Comisión Nacional de Emergencias indica que más de 950 casas han sido afectadas por las fuertes lluvias. En Puntarenas se inundaron al menos 350 casas y 400 resultaron dañadas en Parrita.
El impacto de las lluvias ha obligado a movilizar preventivamente al menos 454 personas que permanecen en siete albergues instalados por la Comisión.
La CNE mantuvo el viernes la alerta roja para el Pacífico y amarilla para el resto del territorio nacional debido a que persistía la influencia del sistema de baja presión que se desplazaba lentamente sobre la Península de Yucatán, México. A esto se le suman los efectos de la onda tropical que el viernes recorría Panamá con rumbo hacia Costa Rica.
La Niña es un fenómeno climático caracterizado por bajas temperaturas en el Pacífico Ecuatorial. En Costa Rica los efectos de este fenómeno se traducen en un aumento de precipitaciones en la vertiente del Pacífico y el Valle Central.
“Este es un fenómeno de gran escala, que dura meses y por lo tanto se ve reflejado en los incidentes que hemos tenido durante octubre, que ha sido un mes sumamente lluvioso”, comentó Rosario Alfaro, del Instituto Meteorológico Nacional.

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