Claves para la protección contra el fraude digital durante la fiesta futbolera
Comprar entradas, reservar vuelos o buscar dónde ver un partido puede convertirse en una oportunidad para que los ciberdelincuentes cometan fraudes
Mientras millones de aficionados en todo el mundo disfrutan de la mayor fiesta del fútbol, el fraude digital opera en silencio.
La combinación de urgencia, emoción colectiva y un alto volumen de transacciones en línea configura el escenario ideal para que los ciberdelincuentes actúen.
El incremento en búsquedas, compras de entradas, reservas de viajes y consumo de contenido deportivo convierte a estos eventos en uno de los blancos favoritos del crimen digital.
Campañas de phishing, sitios web falsos, aplicaciones fraudulentas, estafas con boletos, promociones engañosas y robo de información personal y financiera son algunas de las modalidades más frecuentes que se intensifican durante estas fechas.
"Los ciberdelincuentes aprovechan cualquier situación que genere alta demanda o interés masivo. En este tipo de torneos de gran magnitud observamos un aumento significativo en intentos de fraude digital, especialmente aquellos relacionados con la venta de entradas, transmisiones en línea, promociones falsas y robo de credenciales. La prevención, estar informado y la educación siguen siendo las mejores herramientas para reducir cualquier riesgo", explicó Alonso Ramírez, especialista de GBM.
Los expertos en ciberseguridad identifican cinco tipos de riesgo que se incrementan de manera notable durante estos eventos.
1. Phishing relacionado con entradas y promociones: Mensajes, correos electrónicos o publicaciones en redes sociales que simulan provenir de fuentes legítimas, como organizadores del torneo, marcas patrocinadoras o plataformas reconocidas, con el objetivo de que el usuario entregue sus claves de acceso, datos bancarios u otra información sensible.
2. Sitios web fraudulentos: Los atacantes diseñan páginas que imitan con gran detalle a los portales oficiales para comercializar entradas inexistentes, ofrecer paquetes turísticos fraudulentos o productos falsos.
3. Aplicaciones móviles maliciosas: Algunas aplicaciones se presentan como herramientas para ver transmisiones en vivo, consultar estadísticas o participar en concursos, cuando en realidad su propósito es infectar el dispositivo o extraer datos del usuario sin consentimiento.
4. Fraudes en hospedajes y viajes: La alta demanda impulsa la aparición de promociones engañosas de hoteles, traslados y paquetes de viaje que resultan inexistentes, dejando a los afectados con pérdidas económicas sin posibilidad de recuperación.
5. Robo de credenciales: Los perfiles de correo electrónico, redes sociales y billeteras virtuales representan un botín valioso para los delincuentes, quienes despliegan diversas estrategias para apoderarse de las credenciales de acceso y explotar la información almacenada en ellas.
GBM, como referente en tecnología empresarial en la región, brinda algunas medidas básicas de prevención:
• Comprar entradas únicamente a través de canales oficiales.
• Verificar cuidadosamente las direcciones web antes de realizar pagos.
• Desconfiar de ofertas con precios demasiado bajos o promociones "por tiempo limitado".
• Utilizar contraseñas robustas y diferentes para cada servicio.
• Activar la autenticación multifactor en las cuentas más importantes.
• Mantener actualizados dispositivos, navegadores y aplicaciones.
• Evitar descargar aplicaciones desde tiendas no oficiales.
• No compartir información financiera mediante enlaces recibidos por correo electrónico, SMS o redes sociales.
• Utilizar redes Wi-Fi seguras, especialmente al realizar compras o transacciones.
No obstante, el riesgo no recae únicamente en los consumidores. Las organizaciones también enfrentan una mayor exposición durante estos períodos y requieren estrategias que combinen monitoreo continuo, protección de datos, gestión de riesgos y capacidades de respuesta ante incidentes.
Para ello, GBM cuenta con un portafolio de soluciones que incluye servicios de monitoreo 24/7, gestión de infraestructura, continuidad de negocio, respaldo de información, protección de entornos cloud y servicios administrados especializados.
"La ciberseguridad debe entenderse como una capacidad estratégica del negocio. No se trata únicamente de reaccionar ante incidentes, sino de anticiparse, monitorear continuamente y fortalecer la resiliencia digital de las organizaciones frente a un entorno cada vez más complejo y dinámico", concluyó Ramírez.