Enviar
Jane Goodall, científica que ha vivido con primates, lleva un mensaje a estudiantes nacionales

"Chimpancés claman por ayuda"

• Británica viaja por diferentes países promoviendo la protección de especies en peligro de extinción
• Experta fue recibida ayer con aplausos en el Country Day School y más tarde se reunió con Oscar Arias

María Krystal Echeverría
[email protected]

"El mensaje que claman los chimpancés es un grito de ayuda. Si la gente joven como ustedes empieza a preocuparse por el futuro de los animales el mundo sería un lugar mejor".
Con esta frase, la reconocida científica Jane Goodall, galardonada internacionalmente por sus investigaciones con primates, motivó ayer a decenas de estudiantes a promover la conservación de la naturaleza y de las especies en peligro de extinción.
Goodall fue recibida con aplausos en el Country Day School por los alumnos de este centro educativo y del Blue Valley, quienes ayer esperaban con ansias su visita.
Durante su discurso, esta renombrada científica y amante de los animales, habló sobre el proceso que tuvo que pasar para poder llegar a Africa y convivir con quienes —considera— son los animales más parecidos al hombre.
“Desde pequeña amé a los animales, y a los 11 años, decidí que cuando creciera, me iría a Africa a convivir con ellos. Cuando decía esto en la escuela se reían de mí; sin embargo, siempre hubo una persona ahí para alentarme y esa era mi madre”, explicó Goodall.
Fue así que en 1960, Jane dejó atrás su tierra natal Inglaterra, para trasladarse a Tanzania específicamente al Lago Tanganica, en Africa del Este. A sus 26 años empezó lo que sería la experiencia más gratificante de su vida, el convivir con especies que le abrieron un espacio en su mundo.
“Los chimpancés son tan parecidos a nosotros, su sistema inmunológico, su forma de comportamiento, hasta su ADN. Son capaces de realizar las mismas actividades de los humanos y hasta su vida social es parecida a la nuestra”, comentó Goodall.
Rodeada por estudiantes que iban desde tercero hasta quinto año, la científica compartió su experiencia de vida mediante un emotivo discurso, atrayendo cada vez más la atención de los alumnos.
La experiencia más impresionante que vivió –dijo— fue cuando en octubre de 1960 observó cómo un chimpancé utilizaba una rama como instrumento para obtener alimento, introduciéndola en un nido de termitas.
Fue desde ese entonces que descubrió que esta especie de primates tiene una gran habilidad no solo para alimentarse sino también para establecer una familia, comunicarse y formar una comunidad.
Al chimpancé lo llamó “David Graybeard” y gracias a él logró comprobar que los humanos no son la única especie en el mundo que puede fabricar herramientas de supervivencia.
Por esa razón, la científica fue adentrándose cada vez más en su comportamiento, modo de vivir y comunicación, convirtiéndose, en la primera mujer que ha convivido con estos animales en su hábitat natural.
“Los seres humanos no somos los únicos en este planeta con personalidad, capacidad de razonamiento y sentimientos, estos primates son capaces de amar, tener compasión y ayudar, tienen una estructura de familia y hasta son capaces de adoptar a una cría si esta se encuentra en peligro o es abandonada” exclamó Goodall.
Actualmente, quedan alrededor de 150 mil chimpancés en el continente africano, que se encuentran en peligro de extinción debido a factores como la caza, deforestación y destrucción de su hábitat.
Por esto la científica viaja por diferentes países entre los que se encuentran Tanzania, Croacia y Costa Rica, donde visita escuelas, colegios y universidades, dejando un mensaje de esperanza y aliento para la conservación de esta especie.
La científica estará en el país hasta hoy y participará en varias actividades. Ayer también se reunió con el presidente Oscar Arias, en su casa en Rohrmoser.


Ver comentarios