Cartaginés y Saprissa se enfrentan esta noche en el Fello Meza, juego de ida de una de las semifinales del Apertura, con nóminas muy equilibradas. Es complicado señalar un favorito.
Solo el Monstruo cuenta con Mariano Torres, futbolista de clase, talentoso, que se puede echar al equipo completo en su zurda prodigiosa. Pero, Andrés Carevic ya habrá estudiado la forma de bloquearlo y cualquiera de sus candados: Luis Flores, Bernald Alfaro o Douglas López tienen en sus piernas, las llaves para cerrar la creatividad del capitán morado.
La retaguardia brumosa es un hospital: José Luis Quirós, Yael López, Randall Cordero están fuera de combate y para colmos, expulsan a Diego Mesén, pieza clave del torneo y tampoco verá acción.
Probablemente los anfitriones salgan con línea de cuatro: Barahona, Marcelo Pereira, Everardo Rubio y Diego González o Suhander Zúñiga.
Tres volantes centrales: Flores, Alfaro y el capitán Christopher Núnez y un tridente ofensivo con Johan Venegas, Mauro Quiroga y Ureña.
La reserva del Cartaginés es amplia y generosa. Están los jóvenes Giancarlo Castro y Claudio Montero y suma revulsivos como Jesús Battis, Rodríguez Chiroles, Dariel Castrillo y José Mora. Futbolistas polifuncionales que le pueden dar vuelta a un resultado adverso.
Vladimir Quesada quizá se apunte como visita a línea de cinco en retaguardia: Myrie o Taylor, Arboine, Waston, Duarte y Mora.
Si para línea de cuatro, excluye a Arboine.
David Guzmán y Mariano pueden ser los volantes centrales. Si Guzmán no es titular, están Jefferson Brenes y Sebastián Acuña.
Por los costados, el Monstruo tiene mano de obra de primera mano: Gerson Torres, Marvin Loría y Warren Madrigal. En ataque Ariel Rodríguez, el nueve más incómodo del fútbol nacional y como pareja: Sinclair, Delgadillo o el canalero Gustavo Herrera.
Esteban Alvarado defenderá el marco morado y Kevin Briceño la puerta local.
Repasando las nóminas, la del Cartaginés luce con mayores opciones para variantes que pueden resultar determinantes. Pero, la del Saprissa suma más oficio, más horas vuelo en estos cielos tan complejos que son las rondas semifinales.
Carevic juega al ataque, le encanta que su equipo ataque y él los impulsa y empuja a gritos desde su zona. Vladimir es más cauto, sereno, atento y vigilante al desarrollo del juego. Señores: no hay favorito.





































