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Biberones en la mira
La Unión Europea no permitirá que se distribuyan en su zona chupones con bisfenol A; en el país ya está prohibido desde noviembre de 2009

Desde unos extraños artilugios que comprendían una manguera que hacía llegar la leche al lactante desde una rudimentaria botella, hasta la moderna forma de ahora, el biberón ha evolucionado.
Mucho se ha hablado de la forma de la tetina ergonómica o de los sistemas para evitar los cólicos.
Sin embargo, parece que cuando vamos hacia delante, debemos dar un pasito atrás, pues un aditivo que se añade al plástico para hacerlo más transparente y resistente, podría tener consecuencias en la salud.
Se trata del bisfenol A (BPA), el cual ha sido utilizado por años en la fabricación de biberones.
La Unión Europea acordó en noviembre prohibir en la zona los que lleven el componente a partir del 1° de junio de 2011.
Costa Rica está bastante adelantada en la materia, pues desde el 3 de noviembre de 2009 se prohibió la producción e importación de biberones con BPA, y se dieron tres meses para retirarlos del mercado, es decir, desde el 3 de febrero de este año no se puede vender ningún producto para alimentación de niños con este aditivo, esto según el “Decreto Ejecutivo para la prohibición del uso de bisfenol en los biberones y otros envases dedicados a la alimentación de la niñez”.
“Estudios demuestran que puede tener efectos para el desarrollo del niño, la respuesta de su sistema inmunológico y el fomento de la aparición de tumores”, explicó el comisario de Salud y Consumo, John Dalli.
“Contribuye a producir algunos tipos de cáncer, altera el sistema endocrinológico, pubertad precoz, obesidad, diabetes, hiperactividad, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes II, enfermedades cardiovasculares, anomalías hepáticas, infertilidad, abortos espontáneos, defectos congénitos y problemas del desarrollo”, explica el Ministerio de Salud del país.
El BPA fue desarrollado en 1891 como una hormona sintética de estrógeno y en los años 50 se empezó a usar para hacer plásticos, continua explicando el Ministerio.
La preocupación, manifiesta la marca AVENT en su página de Internet, es que el químico migre del plástico al líquido en los chupones, especialmente si estos se calientan a temperaturas extremas.
Es por ello que se recomienda hervir el agua con antelación y esperar a que se enfríe antes de verterla en el biberón, sin embargo, “cualquier filtración está muy por debajo de los límites establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority)”.
La casa inglesa afirma que no existen estudios definitivos sobre los efectos del BPA en las personas, y las pruebas disponibles se basan en el estudio de animales de laboratorio.
Desde febrero de 2010, la marca de Philips eliminó el BPA, lo cual se detalla en el embalaje.
La marca Pigeon también afirma que los padres no deben preocuparse por el uso de sus productos, pues cumplen con todos los estándares internacionales.
“Los padres que encuentren productos con BPA deben denunciarlo al Ministerio de Salud para su decomiso”, insta la ministra de la cartera, María Luisa Avila.

Dámaris Ruiz
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