Sin importar el llamado de varios sectores productivos para rebajar la Tasa de Política Monetaria (TPM), el Banco Central de Costa Rica decidió mantener la tasa en 3,25%.
La medida conservadora por parte del Central permitirá que Costa Rica siga siendo un imán para el ingreso de dólares a la economía y, con ello, el tipo de cambio se mantendrá en niveles cercanos a los ¢500.
“La decisión se basó, sobre todo, en la incertidumbre generada por el conflicto en Irán, lo cual impactó en los precios de materias primas como el petróleo”, indicó el Banco Central.
La TPM es un índice de referencia que sirve a la banca pública y privada para establecer sus tasas de interés en los préstamos, por lo que, si la TPM es alta, los intereses a cobrar se mantendrán altos.
Por otra parte, con una TPM alta, Costa Rica seguirá lidiando con una inflación baja o negativa, ya que no se estimula el consumo en la economía.
De hecho, el indicador de inflación suma 34 meses consecutivos por debajo del rango de tolerancia establecido por el Banco Central, que oscila entre 2% y 4%.
“Mientras la visitación a Costa Rica creció 1% en 2025, a nivel mundial creció 5%. Ampliando el rango de tiempo y en nuestra región: del 2019 al 2025 la visitación a Costa Rica creció 11% acumulado, mientras que Panamá un 29%, República Dominicana un 35%, Guatemala un 44%, Colombia un 50% y El Salvador un 92%, según datos de ONU Turismo. La pérdida de competitividad es evidente”, dijo la Cámara de Turismo para referirse a la apreciación del colón frente al dólar.





































