Enviar
Los presidentes George W. Bush y Oscar Arias han coincidido en que se avecinan momentos convulsos en la economía global
Augurios de tiempos difíciles crean incertidumbre

• Costa Rica carece de un plan de contingencia que minimice el impacto de las principales crisis que amenazan al mundo
• En contraste, las economías de El Salvador y Panamá se muestran más sólidas y preparadas ante problemas internacionales

Carlos Jesús Mora y Karen Retana
[email protected]
[email protected]

En Costa Rica el incremento en un 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB) y la disminución de la pobreza en un 3,5%, como de igual manera en Estados Unidos el reciente anuncio de que la economía creció en un 0,6% entre enero y marzo, no reconfortan del todo a sus presidentes ni a los habitantes de ninguno de los dos países.
Independientemente de las circunstancias de ambas naciones, los mandatarios George W. Bush y Oscar Arias han coincidido en que “se avecinan tiempos difíciles” para la economía global y que ningún país quedará exento de sus impactos.
La desaceleración en la economía estadounidense, el constante incremento en los precios del crudo y ahora la amenaza de una crisis alimentaria se han confabulado y vaticinan momentos convulsos en todo el mundo.
Lo más alarmante en este sentido, desde el punto de vista de los expertos, es que aún no se percibe en el país una política integral que tienda a minimizar los impactos que estos “tiempos difíciles” puedan generar en la economía nacional en los próximos meses o años, caso contrario de países como Panamá y El
Salvador, donde sí se están tomando las previsiones del caso.
Panamá y El Salvador han impulsado una serie de medidas en el campo a
gropecuario y en la racionalización de los combustibles, aunadas a la fuerte inversión de ambos países en el área de la infraestructura para atraer mayores inversiones y turistas.
Entre tanto, el sector empresarial local apunta al ahorro y a la búsqueda de inversiones seguras para salvaguardar sus intereses.
“En el caso de los empresarios, estos deben buscar nuevos mercados como el europeo y el asiático cuyas economías se encuentran en bonanza, de igual manera para salvaguardar los patrimonios es indispensable optar por la diversificación”, dijo Fernando Estrada, analista de Aldesa.









Ver comentarios