Ariel Robles: “Hay riesgo de que el narcotráfico penetre en la campaña”
Autoritarismo que representa Rodrigo Chaves pone en riesgo la democracia, según aspirante del Frente Amplio
A menos de siete meses de las elecciones presidenciales, Ariel Robles, candidato del Frente Amplio, hace una dura revelación que refleja el momento que vive Costa Rica en materia de seguridad: Sí, existe el peligro de que el narcotráfico penetre la campaña política.
El aspirante señala que es urgente atacar el lavado de dinero, que hoy día es “como un tubo abierto”, a la vez que advierte sobre el uso de fideicomisos antes de la contienda, tal y como lo hizo el actual mandatario en el proceso electoral anterior.
Por otra parte, Ariel señala que el diálogo será fundamental en su gobierno y que el Poder Judicial ha fallado permitiendo la impunidad.
Esto último, ha sido usado por el actual gobierno para fomentar una propuesta “autoritaria”, por lo que considera que la democracia costarricense está en peligro.
¿Cómo sería una presidencia de Ariel Robles?
En todo este tiempo hemos aprendido la importancia fundamental que tiene el diálogo; es decir, no hay forma de gobernar, si no existe diálogo.
El ataque y el discurso fuerte pueden ser buenos para el rating, pero a la hora de gobernar no es bueno el dime que te diré, eso no sirve para el la ejecución de la política pública.
Entonces, lo primero que un gobierno tendría que hacer es un diálogo profundo, un acercamiento a pesar de las diferencias políticas y eso es algo que el Frente Amplio ha venido asumiendo con mucha normalidad, como parte de su ejercicio político.
Un presidente no puede meterse en el barrial a estar armando pleitos con todo el mundo.
¿Cómo resolver el tema de inseguridad?
Hay que entender que el abordaje de la política de seguridad no solamente pasa por medidas que se puedan tomar en esa materia, sino también cómo enlazar la seguridad con la educación, la cultura y el deporte como mecanismos que son parte de un mismo sistema.
No hay sociedad en el mundo que que haya salido de una crisis de inseguridad sin ir de la mano con la educación. Los países más seguros del mundo son los que cierran cárceles para abrir bibliotecas.
¿Cómo detener el narcotráfico que tanto daño está haciendo en este momento?
Hay que atacar el lavado de dinero. En el Congreso ya ha proyectos para regular este tipo de capitales y frenar ese flujo de dinero que hoy es como un tubo abierto.
Pensamos que la mano dura tiene que existir en este país, pero principalmente con los líderes, capos narcotraficantes y los grandes funcionarios corruptos que se prestan para solucionarle la vida a los narcotraficantes.
¿Existe peligro de que en esta campaña ingrese dinero del narco?
Yo creo que el peligro existe y creo que el principal peligro que podemos tener actualmente, es normalizar el uso de estructuras paralelas de financiamientos como se hizo en la campaña anterior por el partido de gobierno. Eso es absolutamente riesgoso.
Usted escucha a la gente que defiende al gobierno y a Pilar Cisneros, repetir y repetir, que ellos crearon un fideicomiso que se cerró un día antes de que empezara oficialmente la contienda y por ello, al cerrarse en ese momento, usted puede hacer lo que le dé la gana y usar la plata.
Eso es un portillo para que la gente corrupta haga lo que le da la gana previo a una campaña electoral. Es un portillo para que entre el lavado de dinero y sí, podría ser usado para financiar partidos y candidatos que después representa del narcotráfico.
En el caso del magistrado Celso Gamboa, ¿cómo se entiende que las autoridades nacionales fallaron y la DEA de Estados Unidos tuvo que actuar?
A mí me parece que es muy válido pedir cuentas al aparato judicial y al Ministerio Público, ya que hay que que entender que en medio de esta crisis, ha respondido poco y que ha faltado criterios de responsabilidad.
Dicho esto, hay que señalar que el gobierno aprovecha las falencias que tiene el Poder Judicial, para enfrentar la corrupción e investigar casos, para socavar la autoridad del Poder judicial que me investiga a mi como presidente y lo desprestigia. Una cosa es la crítica, otra cosa es justificar bajo una crítica válida, un accionar político y ahí es donde podemos ver una línea muy delgada en la que podemos pasar de ser críticos, a ser un gobierno autoritario que usa su ejercicio del cargo y del poder para presionar en un sentido propio.
Para responderle, a mí me parece que efectivamente el Poder Judicial, en un caso como este de Celso Gamboa, queda al desnudo y refleja que está fallando, por lo que se requiere una autoreflexión de cara a la ciudadanía
¿Cuánto daño hace la impunidad de la corrupción al país?¿Peligra la democracia de Costa Rica?
Sí, sí peligra la democracia de Costa Rica y peligra especialmente porque la democracia ha estado en crisis desde hace bastante tiempo.
Vivir en una crisis democrática como la que ha tenido Costa Rica, en donde la impunidad se practicaba día a día con los crímenes de cuello blanco, ha sido el caldo de cultivo necesario para el autoritarismo.
¿Son los escándalos de corrupción ICE -Alcatel y CCSS-Fischel la génesis del peligro que vive la democracia de Costa Rica?
Yo recuerdo una entrevista de hace algunos años de la hoy jefa de fracción del oficialismo Pilar Cisneros, en la que ella hacía la descripción de que estábamos yendo a un escenario donde iba a aparecer prácticamente un señor autoritario, dictatorial, que iba a decir que iba a cambiar todo y que la gente iba a terminar creyéndole. Yo creo que eso está pasando hoy día.
Hoy tenemos sobre la mesa un momento político en que la crispación y el enojo es tan grande que lo puede capitalizar cualquiera con fines políticos, y eso tiene que reflexionarlo profundamente todo el mundo.
En esta legislación nosotros presentamos una ley para aumentar el plazo de prescripción de los delitos por corrupción, porque en Costa Rica eran solo 10 años y si usted cometió un delito de corrupción, se iba del país por ese periodo y después no pasaba absolutamente nada y la gente llegó a decir: “Eso no puede ser posible, es una sinvergüenzada”, mientras que a un ciudadano común le cae con todo el aparato investigativo, judicial y demás, entonces, propusimos aumentar el plazo de prescripción de delitos de corrupción de 10 años a 30 años.
¿Es realista pensar que esta ley en caso de aprobarse dará resultado?
Aquí tenemos que entender que la crisis del poder judicial también pasa por un tema de lógica financiera y que hay que abordarla con la responsabilidad del caso, porque un Poder Judicial en crisis, es por añadidura una democracia en crisis, porque si el poder judicial no está afinado, trabajando bien y resguardando los derechos de las personas, eso va a ser un desplome de toda la institucionalidad de ahí en adelante porque lo que va a reinar es el caos.