El candidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, denunció este sábado lo que considera un abuso de poder por parte del Gobierno Central y una violación a la autonomía municipal.
Esto, a raíz de la intervención del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) en el cantón de Naranjo para garantizar el abastecimiento de agua al proyecto habitacional La Esperanza.
“Compartimos la preocupación de muchísimos costarricenses por tener acceso a vivienda digna, a oportunidades. Dicho eso, no podemos permitir que el gobierno central le pase por encima a la seguridad jurídica y a la autonomía municipal”, advirtió Ramos.
El candidato subrayó que, aunque el objetivo de dotar de vivienda a las familias es legítimo, no se puede sacrificar el respeto a la normativa vigente.
“Hoy lo pueden parecer hacer con una buena intención, como dar vivienda, pero le van a afectar el acceso al agua a una comunidad mayor y hay que hacer ese balance siempre. Para eso existen normas, leyes y procesos”, agregó.
Ramos advirtió que saltarse los procedimientos legales podría abrir la puerta a futuros atropellos.
“Si nos lo brincamos para algo como esto, se lo pueden brincar para cosas muy importantes en el futuro: su seguridad, su libertad. No podemos empezar a brincarnos las normas hoy. Si algo no está funcionando, debemos cambiar las reglas por los canales correctos”, enfatizó.
El antecedente en Naranjo
El pronunciamiento de Ramos se da tras la polémica intervención del AyA en Naranjo, ocurrida este 20 de setiembre, cuando la institución ejecutó una interconexión en la red de tuberías para garantizar el suministro de agua potable a 120 familias del proyecto habitacional La Esperanza.
La acción provocó un fuerte reclamo de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL), que acusó al Gobierno de violentar la autonomía municipal y actuar al margen de procesos judiciales en curso.
El AyA, por su parte, defendió la decisión, asegurando que actuó dentro de sus competencias legales y constitucionales, tras verificar que la zona dispone de suficiente recurso hídrico.
“La institución no puede permitir que el agua se utilice como un cheque de cambio”, dijo el AYA.
Ramos insistió en que Costa Rica necesita transformaciones profundas en materia de vivienda, seguridad, salud y educación, pero rechazó que estas se hagan violentando el ordenamiento jurídico.
“Reforma sí necesitamos, pero por los canales correctos, respetando nuestra normativa, nuestra libertad y nuestra democracia, que es el espacio para resolver los problemas”, concluyó el aspirante liberacionista.





































