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Adolfo Lobo renunció por falta de personal
Aeropuerto Juan Santamaría otra vez sin fiscalizador

Plan de modernización de la terminal ha tenido siete inspectores en una década
Otras dos plazas del órgano supervisor vencen en diez días y aún no se ha sacado el concurso para reemplazarlas

Adolfo Lobo dejó esta semana la dirección del órgano encargado de velar por que se cumpla a cabalidad el contrato de modernización del Juan Santamaría.
Lobo es el sétimo fiscalizador general del plan aeroportuario que deja el cargo en los diez años que tiene de vigencia este contrato.
La renuncia la presentó el martes de esta semana y ese mismo día abandonó su cargo. El 10 de noviembre cumplía dos años al frente de la supervisión del proyecto.
La salida se da en momentos en que Aeris Costa Rica, empresa que opera el aeropuerto, concluye los trabajos de la primera y segunda fase, en las que ha invertido unos $35 millones.
El escaso personal que tenía asignado en momentos en que los trabajos en el aeropuerto se han intensificado tras la llegada del nuevo operador, fue la razón principal que llevó a Lobo a dejar la institución.
“A pesar de las múltiples gestiones realizadas para incrementar el número de plazas asignadas al órgano fiscalizador, más bien su personal se ha visto disminuido”, justificó en su carta de renuncia, de la cual LA REPUBLICA obtuvo una copia.
Precisamente la contratación de personal para las labores de inspección de obras y operación del aeropuerto Juan Santamaría había sido planteada por la Contraloría General de la República, luego de encontrar que el equipo humano con que contaba el órgano fiscalizador era limitado para las tareas encomendadas.
La contratación de más personal para el órgano fiscalizador es competencia del Consejo Técnico de Aviación Civil (Cetac), entidad encargada de garantizar el adecuado manejo y operación de los aeropuertos nacionales.
No obstante, hace más de un año el ente supervisor del aeropuerto había gestionado cuatro plazas y solo se le aprobó una; aparte de eso, hace dos semanas se trasladaron dos funcionarios a otras dependencias y no fueron repuestos, se quejó el ex fiscalizador en su carta de dimisión, presentada ante Luis Carlos Araya, presidente del Cetac.
LA REPUBLICA intentó conocer la posición de Araya, pero a pesar de que desde el miércoles se gestionó una entrevista con él mediante la oficina de prensa del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, al cierre de edición no había devuelto la llamada.
Aunque provoca una baja importante en el órgano fiscalizador, la salida de Lobo no causa riesgo en las tareas de inspección del contrato aeroportuario, ya que esa función le será recargada al inspector de operaciones.
No obstante, si no se renuevan con celeridad las plazas de los asesores legales y financiero, que vencen ambas en diez días, sí se pondrían en aprietos las labores de supervisión de las obras aeroportuarias.
En sus casi 24 meses al frente de la fiscalización del aeropuerto, Lobo dirigió las negociaciones para rescatar el proyecto luego de siete años de parálisis, por los problemas financieros que enfrentó Alterra Partners.
Además se logró que Alterra desistiera de la demanda que pretendía presentar ante el Estado y ha supervisado el cumplimiento del plan de remediación, mediante el cual se logró rescatar el proyecto al trasladarle el contrato a la empresa Aeris Costa Rica.
Actualmente Aeris está terminando algunos detalles de la construcción de las dos últimas salas de embarque de la primera fase del plan aeroportuario. Las obras se reanudaron en julio de 2009, luego de casi siete años de tropiezos que padeció Alterra debido a problemas financieros que enfrentó.

Danny Canales
[email protected]
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