Zafarrancho deslució celebración del 11 de abril
Después de las protestas que empañaron la celebración del 157 aniversario de la Batalla de Rivas, se llevaron a cabo los desfiles tradicionales, pero en esta ocasión, la presidenta Laura Chinchilla no participó.Marco Monge/La República
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Se enfrentan policía y opositores a carretera a San Ramón

Zafarrancho deslució celebración del 11 de abril

Actividad oficial se llevó a cabo sin público

Lo único normal en la celebración de la Batalla de Rivas, fue el calor tradicional en Alajuela, el resto pasará a la historia como una de las conmemoraciones más bochornosas de esta fiesta cívica.

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Después de las protestas que empañaron la celebración del 157 aniversario de la Batalla de Rivas, se llevaron a cabo los desfiles tradicionales, pero en esta ocasión, la presidenta Laura Chinchilla no participó.Marco Monge/La República
Desde muy temprano, el ambiente se sentía pesado ayer en la Ciudad de los Mangos. Amenazas de protesta y barricadas ubicadas en los cuatro puntos cardinales de la Plaza Juan Santamaría, no contribuyeron a un ambiente halagüeño.
La ciudad estaba sitiada desde temprano, había policías en casi todas las esquinas, se colocaron anillos de seguridad por doquier con oficiales de tránsito, la unidad K-9 buscaba artefactos explosivos y hasta una avioneta sobrevolaba los alrededores en busca de revoltosos o alguna señal negativa.
Por otra parte, sin importar si eran hombres o mujeres, jóvenes o viejos, policías con rostros poco amistosos se mostraban inflexibles, y solo permitían el ingreso al lugar del evento a los escolares seleccionados, a sus respectivos maestros, a la prensa y por supuesto, a los ministros y otros funcionarios públicos que no se atreverían a dar la espalda a la Presidenta.
Era evidente a esas alturas que el tumulto festivo y alegre que otros años engalanó la celebración de la Batalla de Rivas, sería en esta ocasión en “petit comité”.
No obstante, pasadas las 9 a.m. el silencio y el ambiente controlado impuesto por Casa Presidencial se quebró de un momento a otro.
A unos 150 metros de la tarima principal en dirección oeste, centenas de manifestantes se agruparon ante una barrera de seguridad, entonando consignas y cánticos y al mismo tiempo, alzando pancartas ante la mirada inquieta de los policías.
El enojo contra la presidenta Laura Chinchilla por sus planes de concesionar la carretera hacia San Ramón, hizo que los protestantes se organizaran desde inicios de esta semana, para manifestarse ayer en Alajuela.
Conforme la temperatura iba subiendo, el número de manifestantes se hacía más grueso en la barricada, a tal punto que el bullicio no dejó escuchar con claridad el inicio del acto formal, en donde Roberto Thompson, alcalde de Alajuela, y Fabio Molina, diputado del PLN, brindaron los primeros discursos.
La intranquilidad se respiraba en el ambiente, cada uno de los oradores miraba de largo la barrera y apuraba el paso de sus respectivas intervenciones para no exponer a la Presidenta más de la cuenta.
Fue entonces, que sin actos protocolarios de por medio, salvo el canto del Himno Nacional, Chinchilla subió al estrado para referirse a la gesta del 11 de abril. Lo que no se esperaba era que en ese momento viviría los seis minutos más angustiantes de su presidencia.
En el preciso instante en que abrió la boca, inició un forcejeo entre la Fuerza Pública y los manifestantes en la barricada oeste.
Los golpes y los empujones que se protagonizaban a 150 metros de la tarima principal, desviaron la atención de los presentes. Los escolares en el acto corrieron despavoridos, y algunos maestros gritaron de terror.
Mientras tanto, la mandataria se mantuvo incólume, esperando que la policía detuviera el incidente. Sus palabras en realidad no eran escuchadas por nadie, pues en honor a la verdad, era difícil tratar de poner atención en medio de tanto movimiento.
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Al igual que sus predecesores, Chinchilla no se extendió mucho para evitar el enojo de los manifestantes. No obstante, para ese momento, ya sabía que la celebración del 157 aniversario de la Batalla de Rivas se había empañado como nunca antes, así lo dejaba ver su ceño fruncido al término de la actividad.
La gresca no pasó a más y solo se reportaron daños menores, como el que sufrió Bernal Jiménez, presidente del PLN, a quien una turba le rompió el parabrisas trasero del vehículo, a pesar de que este les aclaró a los manifestantes que está en contra de la concesión de la carretera.
Por otra parte, la Fuerza Pública reportó tres policías heridos y una persona detenida. Uno de los efectivos tuvo que ser traslado al hospital de Alajuela para su valoración.
La mandataria no brindó ayer declaraciones a la prensa y se marchó antes de que se llevara a cabo otra actividad para homenajear al expresidente Luis Alberto Monge.
La negativa de conversar con los comunicadores generó un nuevo zafarrancho, pero en esta ocasión entre periodistas y el equipo de seguridad de Zapote, quienes habrían golpeado a algunos periodistas.
Como parte de las protestas de ayer, los manifestantes realizaron tortuguismo en el cruce de San Ramón y Naranjo, en donde también hubo protestas, entre otros puntos.

 

Esteban Arrieta
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