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Viernes, 16 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Una práctica habitual

| Lunes 04 febrero, 2008


Una práctica habitual


Como economista, con frecuencia me enfrento a dilemas. Los recursos son limitados y las opciones son múltiples. Se trata, por lo tanto, de hacer la elección correcta. Al fin de cuentas, un Ministro de Hacienda le hace bien o mal a su país, dependiendo de las decisiones que tome.
Como todos saben, nuestro Gobierno ha decidido vender bonos de la deuda interna de Costa Rica a la República Popular China, dentro del margen de la Ley de Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República para el ejercicio de 2008. La forma en que esa inversión se realizó, sin embargo, ha permitido que surjan todo tipo de intrigas y suposiciones.
Sé que hay gente que solo está interesada en acusar al Gobierno y levantar sospechas. Confío en que a la mayoría de los costarricenses le interesa más el bienestar de nuestro país que la difamación del Gobierno.
Desde que se anunció el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China, el señor Presidente informó que el Gobierno chino colaboraría con nuestro país, a través de cooperación internacional e inversión en bonos de deuda interna.
La República Popular China tiene reservas cuantiosas y por ello las invierte en muchos países del mundo, desde Estados Unidos hasta Costa Rica. Como buenos inversionistas piden que la información relativa a sus operaciones sea manejada con discreción, como es la práctica habitual en los mercados financieros. Costa Rica podía aceptarlo o rechazarlo. Rechazarlo significaba rechazar alrededor de 300 millones de dólares solo por pretender ser el único país del mundo que hace pública esa información.
No es dar un “tratamiento especial” al Gobierno chino. Los mercados financieros y bursátiles dependen en mucho de la confidencialidad con la que se manejen las transacciones, independientemente de los sujetos que participen en ellos. Esta es la norma y la práctica habitual en estos mercados. No se trata de secretos, sino de protección de información que puede resultar crucial para el éxito de las inversiones.
En Costa Rica siempre hemos protegido las estrategias de los inversionistas que deciden comprar los bonos del Gobierno, por lo que aspectos específicos de las operaciones de financiamiento interno no son divulgados. Quebrantar esta práctica general, lesionaría la seguridad de nuestro mercado y podría ahuyentar a los inversionistas, que dependen de la universalidad de las reglas para orientar sus decisiones. China es la economía más dinámica del mundo y estoy seguro de que es el último inversionista que quisiéramos ahuyentar, justo cuando iniciamos una relación que esperamos sea próspera y duradera.
Los costarricenses pueden tener plena seguridad de que se trata de recursos negociados en las mejores condiciones. Igualmente, pueden tener certeza de que los fondos aquí captados, serán utilizados para el financiamiento de los gastos autorizados por la Ley de Presupuesto y en estricto apego a la misma. Cualquiera puede revisar el Presupuesto de la República y verificar los fondos y sus destinos. Aunque algunos adversan nuestra decisión, estoy seguro de que elegimos la opción que más beneficia a nuestro país.

Guillermo Zúñiga Chaves
Ministro de Hacienda