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Viernes, 14 de diciembre de 2018



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Sexo invade la tele

Redacción La República [email protected] | Jueves 16 octubre, 2014

Shutterstock/La República


ENTRETENIMIENTO

Sexo invade la tele

Los programas al desnudo están de moda, explicó Virginia Mouseler, de la consultora especializada en productos audiovisuales en el festival MIPCOM

Niños acosados a los que se equipa con cámaras ocultas, desconocidos que se citan desnudos o concursantes que compiten por la clonación de su mascota son algunos de los formatos de telerrealidad más extrema presentados en el MIPCOM de Cannes, el mayor mercado del mundo de la televisión.
“Los programas al desnudo están de moda”, explica en esa ciudad del mediterráneo francés Virginia Mouseler, de la consultora especializada en productos audiovisuales The Wit.
Se refiere a nuevos formatos, algunos en desarrollo y otros ya estrenados, que exprimen al límite la intimidad de los concursantes para satisfacer el morbo de los telespectadores.
Es el caso de “Dating Naked”, de la firma estadounidense Electus, un “reality” en el que dos hombres y dos mujeres se encuentran desnudos en un remoto y exótico local vigilados por cámaras para, al final de la emisión, explicar lo que han aprendido de la experiencia.
El contacto físico entre los participantes, cuyas partes sensibles se muestran pudorosamente pixeladas, no es obligatorio, al contrario que en “Love @ First Kiss”, fabricado por la holandesa WBITVP.
Ese formato de entretenimiento invierte el tempo de una cita tradicional y reúne en una habitación a dos desconocidos que, sin mediar palabra, se funden en un beso de tornillo. Después deciden si quieren compartir juntos unos minutos charlando (“Speed Date”) en otra habitación y, si congenian, concertar una cita tradicional.
Se trata, en definitiva, de visionar en directo cómo funciona la química sexual entre dos extraños, algo similar a lo que propone Love Prison, de A+E Networks, que emplaza a parejas que se han conocido por Internet a que se encuentren, por primera vez, en una habitación de una isla remota, rodeados de cámaras.
Los concursantes son adultos, lo que limita la controversia. Al contrario que en “The Bully Project”, concebido por la holandesa Lineup Industries, donde los creativos pertrechan de cámaras ocultas a niños que sufren acoso escolar.
“¿Qué se siente al ser acosado diariamente?”, se pregunta una voz en “off”, que no menciona que una escuela holandesa, donde el programa ya está en el aire, recurrió a la Justicia para impedir su emisión.
Los hay también que sitúan a los animales en el centro de la acción, o casi.
Son formatos innovadores, de telerrealidad y concursos, entre cientos de miles de horas de contenidos audiovisuales concebidos para el entretenimiento.
Algunos consisten solo en dar otra vuelta de tuerca a programas conocidos, un paso más en fórmulas que se conocen exitosas, con nuevos ingredientes picantes como juntar celebridades y sensualidad.
El programa “Celebrity Pole Dancing”, de las holandesas NeweN Distribution e Imagina Sales, junta a 12 famosos para que compitan por distinguirse como el mejor bailarín... de barra americana.

Cannes / EFE