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Guillermo Carazo: “Nos interesa formalizar el sector construcción”

Natalia Chaves [email protected] | Jueves 23 octubre, 2014

“Nos interesa formalizar el sector construcción y vemos en el IVA una oportunidad para lograrlo”, dijo Guillermo Carazo, presidente de la Cámara de la Construcción. Gerson Vargas/La República


Cámara estaría de acuerdo con el IVA, pero con una tasa diferenciada

Guillermo Carazo: “Nos interesa formalizar el sector construcción”

Pide mensajes claros del gobierno, porque hay temor de invertir

La situación fiscal del país nos preocupa a todos.
Por eso, LA REPÚBLICA está convocando a distintos actores políticos, económicos y sociales para dibujar un camino de consenso, que nos lleve a tomar las medidas necesarias para sanear las finanzas públicas.
En esta ocasión, Guillermo Carazo, presidente de la Cámara de la Construcción, brinda su visión y análisis del trazo a seguir para combatir el déficit fiscal.

Para sanear las finanzas públicas, ¿qué podría hacer el sector privado?
Tenemos que apoyar al gobierno en sus buenas ideas y señalar los errores, razonar y dialogar para encontrar soluciones país, donde tanto el sector público como el sector privado nos beneficiemos.

Todos los sectores necesitamos aportar algo, no solo es un tema de reducir gastos, sino también de más impuestos.
Nosotros nunca nos hemos opuesto a los impuestos, pero pedimos una forma de manejo razonable en el tiempo, que permita que los sectores se puedan acomodar.
El sector construcción puede hacer mucho, pero no podemos esperar que el hueco se solucione solo con los que ya pagan.
A nosotros como Cámara nos interesa formalizar el sector construcción y vemos en el IVA una oportunidad para lograrlo.
Con una mayor formalización, estaríamos generando más ingresos al Estado y se logra una competencia más justa donde todos estamos en condiciones similares.
Sin embargo, el que actualmente no paga el impuesto de ventas, debería pagar una tasa reducida, de forma que permita generar ingresos al Estado a través de la formalización.
Por ejemplo, hemos analizado el impacto en el valor de una vivienda, el cual podría incrementarse de un 8% a un 11%, con solo que pongan el IVA al 13% al sector construcción.
Las familias costarricenses no están en disposición de que el precio de las viviendas aumente en este porcentaje, esto podría empeorar el problema de vivienda.
Puede ser peor el remedio que la enfermedad, porque si se contrae el sector, el Estado va a recaudar menos y además se genera desempleo y falta de vivienda.
Una tasa diferenciada nos permitiría colaborar con el gobierno, buscando una formalización y mejorar la recaudación del Estado, pero tratando de afectar lo menos posible a las familias y al sector económico.
Hay que lograr un equilibrio para formalizar el sector y mejorar los recursos del fisco sin afectar el aparato económico.

¿Qué espera del gobierno?
Necesitamos mensajes claros, porque las señales son confusas. Por ejemplo, una acción tan contradictoria como un presidente que apoya una marcha contra él mismo.
Hay que marcar el rumbo porque ya hay temor de invertir en el sector, esperando mejor clima de inversión, eso explica la caída del 10% en construcción.
Esperamos una respuesta contundente que tienda a resolver el problema del déficit fiscal.
Si se pueden hacer recortes sin dañar los servicios del Estado, es conveniente.
Por ejemplo, el gobierno debería ir construyendo su propia infraestructura y generando las condiciones para centralizarse y estar todos condensados en una sola zona.
Cuando se invierte en infraestructura se genera plusvalía y una serie de condiciones diferentes a cuando se alquila.
Se estaría trasladando un tema de gasto puro a un tema de inversión, con un rédito en el mediano plazo, que tiene que ver con el tema de la plusvalía.
Además se tendría una economía de procesos, porque se podría reacomodar el recurso humano e incrementar la productividad al tener a las oficinas gubernamentales juntas.
Esperaríamos ver mucha inversión en carreteras, puentes y otra infraestructura pública, por ejemplo, en materia de salud y educación, porque eso lo que genera es un detonante para que la economía arranque.
Eso tiene todo un efecto multiplicador, genera empleo, dinamismo en la construcción, en el comercio y en la industria.

 

Natalia Chaves
[email protected]
@La_Republica