José María Figueres
Gerson Vargas/La República
Enviar

El país necesita visión para articular las políticas nacionales, y si las articulamos, le vamos a dar nuevas responsabilidades al Estado, para que tenga una idea clara de qué es lo que se tiene que hacer


Una visión del futuro, desde la perspectiva de cuatro expresidentes costarricenses, presenta esta semana LA REPÚBLICA

José María Figueres

Sin visión, no hay acción


Un país que no tiene visión de su futuro, es un país que no sabe cómo articularse para la acción. En Costa Rica, dejamos de tener visión; y por lo tanto, el panorama que tenemos es de confusión con respecto a la acción.
Para tener visión, hay que entender hacia dónde va el mundo, y el mundo va hacia una economía de bajas emisiones de carbono, lo demandan una situación energética internacional y una clara conciencia ambiental.

201309022137470.n22.jpg
En esa transición, Costa Rica tienen una oportunidad para liderar y poner un ejemplo de cómo lo puede hacer.
Con esa transición podríamos traer mucha más inversión de la que estamos trayendo, porque las empresas globales quieren producir en países que tengan proactivas políticas ambientales, que produzcan artículos que respeten las normas sociales, porque saben que sus consumidores las vigilan y se lo exigen.
En ese contexto, debemos avanzar sobre cosas que hicimos en el pasado que nos dieron buen resultado. En el pasado realizamos un conglomerado de actividad económica alrededor del ecoturismo y reforzamos la marca de Costa Rica en el exterior.
Luego, alrededor de la inversión de Intel, organizamos un conglomerado de alta tecnología con más de 200 empresas, creando miles de oportunidades de trabajo bien pagado directos e indirectos y apoyando la exportaciones nacionales.
A cuatro horas de viaje tenemos un mercado de 333 millones de norteamericanos y 33 millones de canadienses, que hoy en día están pagando cuatro veces por sus servicios de salud, de lo que podrían estar pagando en Costa Rica.
Turismo médico como un conglomerado, podría ser el gancho para atraer cientos de miles de ellos al país, para no hablar también de europeos, suramericanos y hasta centroamericanos.
En ese conglomerado, habría que incluir a las universidades, para que gradúen a los especialistas que se requieren; al INA para haya técnicos en el campo de los cuidados médicos, y técnicos para cuidar y dar mantenimiento a los equipos.
Habría que meter también al ICT para que promueva el turismo médico como una política de Estado, y habría que poner a los bancos para que financien las actividades.
En ese sentido, habría que hacer una unión con la Caja y el sector privado, para que no solo se eleve la calidad del servicio, sino que se aprovecharan los servicios médicos.
¿Por qué los quirófanos no pueden operar las 24 horas?
Otro conglomerado es pasar a un sistema de generación eléctrica descentralizado, no hay que pedir $900 millones a China para construir una refinería, eso es volver al pasado.
Lo que hay que pedir es una línea de crédito más grande para colocar paneles fotovoltaicos, para que cada techo se convierta en una productora de energía.
Cuántos puestos de trabajo se crearían por colocar estos paneles, cuánta energía se crearía a menor costo que la de los combustibles fósiles, y cuánto más reforzamos con eso que el país sea el del ecoturismo, el país que lidera la nueva economía.
Otro conglomerado sería la agricultura, incluida la producción de biocombustibles, tenemos la tecnología, tenemos los terrenos, y tenemos los cultivos.
En lugar de estar importando combustibles fósiles cada vez más caros, quisiera ver inversión en el campo costarricense, en una tremenda reactivación del sector agropecuario nacional alrededor de la producción de biodiesel para el transporte.
Todo esto comienza con cosas sencillas y pragmáticas, para eso, tenemos los recursos; por ejemplo, el fondo de pensiones que al 31 de enero ya suma más de $11 mil millones.
El país necesita visión para articular las políticas nacionales, y si las articulamos, le vamos a dar nuevas responsabilidades al Estado, para que esas instituciones, que hoy están confusas, tengan una idea clara de qué es lo que tiene que hacer.
Hay que decirle al ICE que tiene una nueva responsabilidad, que en el transcurso de los próximos ocho años, 500 megas de energía solar, sean instalados de forma descentralizada en los techos de edificios y casas.
Segundo, en el transcurso de los próximos cinco años, queremos banda ancha cubriendo la mitad de las familias costarricenses.
Sin embargo, una institución que no tiene nuevas metas, es una institución que no sabe a dónde va, y sus jerarcas se congelan, porque no saben en qué sentido tomarlas.
Si no se trasmite en qué dirección va, a la familia costarricense, imagine lo que pasa.
Lo que nos falta es la visión, que nos permita articular adecuadamente la acción.
 

 

Ver comentarios