Las actividades que reciben financiamiento también tienen una huella ambiental que puede superar ampliamente la generada por las propias entidades financieras.
En este contexto, el Banco Nacional (BN) encontró que las emisiones asociadas a sus créditos son aproximadamente 175 veces mayores que las producidas por sus operaciones directas.
El hallazgo forma parte de un estudio que abarcó cerca de 210 mil operaciones crediticias y permitió clasificar el 83% de la cartera activa del banco.
La medición identificó que la mayoría de las emisiones están vinculadas con la agricultura, la generación eléctrica y la manufactura.
“Conocer el impacto climático asociado a lo que financiamos nos permite tomar mejores decisiones. Queremos utilizar esta información para acompañar a nuestros clientes en sus procesos de transformación y desarrollar estrategias de financiamiento que contribuyan a una economía más sostenible y resiliente”, dijo Silvia Chaves Herra, directora de Experiencia de Marca, Relaciones Corporativas y Sostenibilidad del BN.
El proceso cuenta con el respaldo técnico de la Agencia Francesa de Desarrollo y la Unión Europea, y utiliza la metodología internacional Partnership for Carbon Accounting Financials, diseñada para medir las emisiones relacionadas con créditos e inversiones.
¿Qué significa para las empresas?
Conocer las emisiones asociadas al financiamiento permite al banco identificar riesgos relacionados con el cambio climático y comprender mejor las necesidades de las empresas que buscan transformar sus actividades.
Para los negocios, medir su propia huella de carbono puede ayudar a detectar oportunidades para mejorar procesos, prepararse ante nuevas exigencias de los mercados y reducir su exposición a riesgos ambientales.
En el análisis participaron clientes que ya disponen de información sobre sus emisiones, entre ellos Garnier & Garnier, Heineken Costa Rica, Grupo Purdy Motor, Café de Altura, Coopeguanacaste, Coopelesca, Coopesantos y la Empresa de Servicios Públicos de Heredia.
Su contribución permitió incorporar datos más precisos y abre la posibilidad de compartir experiencias sobre cómo gestionar las emisiones en distintas actividades económicas.
Apoyo para medir la huella de carbono
El BN inició este proceso hace un año y continuará fortaleciendo la información recopilada para mejorar el conocimiento de las emisiones relacionadas con su cartera crediticia.
Además, analiza herramientas que faciliten a sus clientes medir su propia huella de carbono, así como iniciativas de capacitación, incentivos y alternativas de financiamiento sostenible.
La información obtenida permitirá identificar dónde existen mayores oportunidades de transformación y orientar el acompañamiento a las empresas que busquen adaptar sus operaciones a un entorno con mayores exigencias ambientales.