Hace un siglo, Costa Rica dio un paso trascendental al crear el Seguro de Riesgos del Trabajo. Fue una decisión visionaria, profundamente humana y social, que reconoció algo que hoy parece fundamental, pero que en aquel momento, representó una verdadera conquista: ninguna persona debería enfrentar sola las consecuencias de un accidente o una enfermedad relacionada con su trabajo.