Cada año, la revisión de los salarios mínimos pone sobre la mesa tres preguntas que interesan a todas las personas trabajadoras, empleadoras y al país en general: ¿subirán los salarios mínimos, en cuánto subirán y cómo se determina el porcentaje de aumento? La respuesta combina una metodología previamente acordada, información económica y un proceso de diálogo social en el que participan el Estado, organizaciones de personas trabajadoras y empleadoras.
El salario mínimo forma parte de la vida cotidiana de miles de personas trabajadoras del sector privado costarricense. Este es el piso salarial que se establece para las distintas categorías de ocupaciones y constituye una garantía para que una persona no reciba, por el trabajo que realiza, un pago inferior al que corresponde según la categoría salarial aplicable.
Este salario no permanece inmóvil. La realidad económica cambia, los precios de los bienes y servicios se modifican y la economía del país evoluciona. Por eso, los salarios mínimos se revisan y actualizan periódicamente, por lo general en octubre de cada año.
Esta revisión se realiza mediante un proceso institucional, en el que interviene el Consejo Nacional de Salarios (CNS), órgano tripartito de diálogo social con participación de representantes del Gobierno, de las personas trabajadoras y del sector empleador adscrito, al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y encargado de la fijación y revisión de los salarios mínimos para el sector privado.
De esta manera, la decisión sobre los salarios mínimos no surge de una sola perspectiva, sino que es el resultado de un proceso puro de diálogo social.
¿De dónde sale el porcentaje de aumento?
Esta es, probablemente, una de las preguntas más frecuentes: ¿quién decide cuánto aumentan los salarios mínimos? El porcentaje no se establece de manera arbitraria. Existe una metodología para la fijación y revisión de los salarios mínimos, acordada en el marco del diálogo social.
Explicada de manera sencilla, la metodología considera dos grandes elementos: el comportamiento del costo de vida, mediante componentes relacionados con la inflación que es el aumento sostenido y generalizado en los precios de los bienes y servicios en una economía durante un periodo de tiempo; y el crecimiento de la economía por persona, a través del crecimiento del llamado Producto Interno Bruto (PIB) real per cápita.
En términos generales, el ajuste resulta de combinar estos componentes de acuerdo con la metodología establecida. Por eso, el porcentaje que finalmente se aplica responde a datos económicos y a reglas previamente definidas, y no a una decisión unilateral.
¿Por qué es importante esta revisión?
Cuando cambian los precios de los alimentos, el transporte, la vivienda, los servicios y otros bienes y necesidades cotidianas, cambia también el poder de compra de las personas, por lo que una misma cantidad de dinero puede permitir comprar menos que antes.
La revisión de los salarios mínimos permite tomar en cuenta esas transformaciones y mantener actualizada esta herramienta de protección laboral. Al mismo tiempo, incorporar información sobre la evolución de la economía hace que en el proceso se considere el comportamiento de la producción del país por persona.
Por eso, la revisión de los salarios mínimos no es solamente un cálculo. Es un proceso en el que datos, metodología, propuestas y diálogo entre los sectores se combinan para tomar una decisión que incide directamente en el bienestar de miles de personas trabajadoras del sector privado costarricense y las empresas que lo conforman.
Isela Hernández Rodríguez
Jefa Departamento de Salarios Mínimos del MTSS





































