“Aguinaldo no es dinero extra para gastar de inmediato, sino una herramienta estratégica”: Daniel Suchar
Es fundamental aplicar la regla de espera de 48 horas antes de realizar compras prescindibles, dijo el especialista en materia financiera
Dentro de poco, cientos de miles de trabajadores recibirán el aguinaldo, el cual, debería representar una oportunidad para mejorar las finanzas personales, reducir deudas y prepararse para los gastos de los primeros meses del año, de acuerdo con Daniel Suchar, analista financiero.
Sin embargo, muchos trabajadores utilizan este ingreso sin planificación, lo que puede provocar compras impulsivas, comprometer la estabilidad económica del hogar y convertir la tradicional cuesta de enero en un problema financiero.
Es por ello, que Suchar recomienda elaborar un presupuesto antes de recibir el dinero y asignar una función específica a cada colón.
¿Cuáles son las principales recomendaciones para que los costarricenses utilicen de manera responsable el aguinaldo?
Para optimizar el uso del aguinaldo y evitar la clásica “cuesta de enero”, la principal recomendación es entender este ingreso no como dinero extra para gastar de inmediato, sino como una herramienta estratégica de estabilidad financiera.
Los costarricenses deben priorizar la elaboración de un presupuesto extraordinario antes de recibir el dinero, asignando destinos específicos a cada colón bajo un orden de prioridades claro: saneamiento de deudas, ahorro para gastos fijos del inicio de año (como marchamo, entradas a clases o impuestos localizados) y, finalmente, el disfrute personal.
Planificar este flujo con antelación permite cubrir los compromisos decembrinos sin poner en riesgo la tranquilidad ni la liquidez operativa del hogar durante los primeros meses del nuevo año.
¿Qué porcentaje del aguinaldo se recomienda destinar al pago de deudas, el ahorro, los gastos de fin de año y las compras navideñas?
Una regla financiera muy recomendada es la regla del 50/20/20/10, la cual sugiere destinar un 50% al pago de deudas pasadas o amortizaciones extraordinarias, un 20% al ahorro o fondo de emergencia, un 20% a las previsiones del arranque de año (como el marchamo) y un 10% al consumo festivo o compras navideñas.
Sin embargo, esta distribución debe adaptarse a la realidad individual: si una persona atraviesa un alto nivel de endeudamiento, el porcentaje para amortizar pasivos debería elevarse hasta un 70% u 80% para liberar flujo de caja futuro; por el contrario, para un perfil financiero sano y libre de deudas pesadas, se puede potenciar el porcentaje destinado a la inversión, el ahorro de largo plazo o el disfrute familiar medido.
¿Cuáles son los errores financieros más frecuentes que cometen los consumidores al recibir el aguinaldo?
El error más común al recibir el aguinaldo es caer en la «ilusión de riqueza temporal», la cual impulsa compras impulsivas, consumismo emocional por la época y el uso desmedido de las tarjetas de crédito confiando en un dinero que ya se ha comprometido.
Para evitar el sobreendeudamiento, es fundamental aplicar la regla de «espera de 48 horas» antes de realizar compras prescindibles, llevar una lista estricta de regalos con presupuesto límite por persona y abstenerse de utilizar financiamiento o tarjetas de crédito para complementar el aguinaldo.
Si se utiliza la tarjeta de crédito, debe ser exclusivamente como medio de pago por seguridad o beneficios de puntos, liquidando de inmediato el saldo con el mismo aguinaldo para no generar intereses.