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Lunes, 17 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


¿Y ahora?

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 19 diciembre, 2014


Que nadie tire la toalla o cante victoria


Sinceramente

¿Y ahora?

La Ley Procesal Laboral, por la cual se trabajó cerca de 15 años, ha sido “desvetada” por el señor Presidente de Costa Rica. La misma contiene muchas cosas muy buenas y muchas cosas que no lo son tanto. La sociedad se ha enfocado en sus críticas en el ámbito de las huelgas de los servicios esenciales, pero si bien es cierto que esta reforma varía las condiciones de huelga en el país, también es cierto que no las va a dejar por la libre como muchos han temido.
La ley contiene numerosas cosas buenas y muy positivas, como es el cambio del sistema de justicia laboral en juicio escrito, a la modalidad del juicio oral.
Esto traerá grandes positivas transformaciones en lograr una justicia más pronta y más cumplida. La ley contiene además defensa pública para los trabajadores que no teniendo recursos suficientes serán asistidos en sus demandas por abogados de la defensa pública laboral. Este es otro gran paso positivo para la sociedad y para los trabajadores que estén en proceso de demandar sus derechos justos.
En el ámbito de la huelga, si bien esta es autorizada en los servicios básicos, también es cierto que se debe comunicar a un juez, un mes antes de su declaración, con la argumentación debida sobre su necesidad para que la misma sea declarada una huelga legal. Caso contrario la huelga sería declarada ilegal y los trabajadores en huelga podrían ser despedidos y sancionados con todo el peso de la ley.
En el ámbito de las huelgas hay modificaciones importantes, pero no todo es para mal. Además huelgas ilegales en servicios básicos hemos sufrido en repetidas ocasiones en el pasado sin que hayan tenido mayores consecuencias.
“Desvetada” la ley deberemos esperar a que la Sala IV determine si el “desveto” es o no constitucional. De igual forma, y si la Sala determinara que el mismo es constitucional, habría que esperar al reglamento a la ley que deberá dictar el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Es claro que el Gobierno de Costa Rica deberá hacer un esfuerzo para limitar y reparar los daños hechos al tejido social de nuestro país después de este “desveto”.
Las discusiones en el país rondan justamente en torno a las profundas y muchas veces emotivas discrepancias entre partidarios de Gobierno y oposición. Esto siempre sucede en democracia. Los cambios nunca son fáciles.
Estoy convencido de que muchas de las propuestas de la oposición para mejorar esta ley serán objeto de proyectos de ley que ayuden a construir el país para bien.
La prueba de fuego vendrá cuando se presente el primer amago de huelga y el Gobierno deba lidiar con esta en un paradigma legal diferente. El país deberá seguir adelante, las relaciones entre trabajadores y patronos habrán de seguir más o menos como hasta el momento.
El daño en el tejido ya se produjo. No profundizarlo y hacer de este limón una limonada es deber de todos los costarricenses. La orientación de las medidas ha sido clara. Que nadie tire la toalla o cante victoria.

Emilio R. Bruce
Profesor
[email protected]

 


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