Prepararse físicamente y cuidar la alimentación antes, durante y después de la Romería puede marcar la diferencia para completar el recorrido de forma segura.
Así lo señaló Francisco Herrera Morales, nutricionista de la Cooperativa Dos Pinos, quien compartió siete recomendaciones para afrontar el esfuerzo físico que representa la peregrinación.
Según el especialista, muchas personas solo se preparan el día de la caminata, cuando el organismo requiere un proceso previo de adaptación.
"Muchas personas se preparan para la Romería únicamente el mismo día, cuando en realidad el cuerpo necesita un proceso previo de adaptación. La alimentación y la hidratación también deben planificarse, ya que son fundamentales para mantener la energía, favorecer el rendimiento físico y facilitar la recuperación posterior", afirmó Herrera.
El experto recomendó realizar caminatas progresivas durante las semanas previas para fortalecer la resistencia y preparar músculos y articulaciones.
También aconsejó no iniciar el recorrido sin haber comido y consumir una comida balanceada entre dos y cuatro horas antes de la salida.
Esa alimentación debe incluir carbohidratos, proteínas de alta calidad, grasas saludables, frutas y vegetales.
Entre 30 y 90 minutos antes de comenzar la caminata, sugirió una merienda ligera rica en carbohidratos de rápida absorción.
Durante el recorrido, recomendó mantener una hidratación constante y no esperar a sentir sed para consumir líquidos.
En caminatas largas o bajo altas temperaturas, indicó que las bebidas con electrolitos pueden ayudar a reponer minerales perdidos por el sudor.
Asimismo, aconsejó llevar alimentos fáciles de transportar, como bananos, barras de cereal, granola o pasas, para mantener los niveles de energía.
El especialista también pidió evitar probar alimentos nuevos el día de la Romería para disminuir el riesgo de molestias gastrointestinales.
Una vez finalizado el recorrido, recomendó continuar hidratándose y consumir alimentos ricos en carbohidratos y proteínas para favorecer la recuperación muscular.
"Después de una actividad física prolongada no solo debemos pensar en reponer agua. El organismo también necesita proteínas de alta calidad y minerales como calcio y potasio para favorecer la recuperación muscular", concluyó Herrera.