Walter Herrera, miércoles 12 septiembre 2018

Sin un jugador con las cualidades técnicas de Bryan Ruiz, la Selección Nacional de Costa Rica está destinada a caer en un barranco muy profundo del cual no podrá salir en bastante tiempo.

Luego de caer 3-0 ante Japón y terminar con más dudas que respuestas en la gira asiática, el nuevo timonel de la Selección deberá ganarse el sueldo y buscar una solución, especialmente para el medio campo que no arma ni un Lego.

Ante los nipones, Rónald González, interino como técnico en el banquillo, colocó una línea de cinco defensores con Óscar Duarte, Keyner Brown y Juan Pablo Vargas en el centro y por los costados Ian Smith y Bryan Oviedo. La cintura de la cancha la completaron David Guzmán, acompañado de Allan Cruz y más arriba por un costado Randall Leal.

Esta vez González se atrevió a jugar con dos delanteros en punta, por un lado Mayron George y por el otro David Ramírez.

Sin embargo, González pudo colocar a un tercer atacante que de igual manera el balón no hubiese llegado a la zona de peligro.

Los primeros minutos del encuentro fueron una calcomanía del partido ante Corea de Sur; donde los asiáticos dominaron el balón y lo movieron por todo el campo mientras tenían una marca siguiéndolos por todo el rectángulo.

Los tres zagueros nacionales se mantuvieron firmes a pesar de la velocidad con la que penetraban los japoneses. Sin embargo, en salida y ante una presión del rival, ni Duarte, ni Vargas ni Brown fueron capaces de salir jugando. Sus carencias técnicas los obligaron a jugar largo y perder la posesión desde la salida.

La dupla Guzmán y Cruz no fue efectiva. El contención de la MLS golpea mucho y detiene el juego a punta de faltas; historia ya conocida. Cruz tampoco se acomodó al lado de Guzmán y entre los dos se dedicaron más a destruir que a construir.

Ante esto, al igual que sucedió en la época de Óscar Ramírez, esta vez Mayron George y David Ramírez se vieron obligados a bajar al medio campo en busca de vida. Al menos George no jugó en solitario y tuvo un compañero con quien observar el encuentro.

Esta gira en Asia dejó ver que Costa Rica aún no tiene un sustituto para Bryan Ruiz. Cuando el capitán está ausente el medio campo carece de ideas y en estos dos partidos se vio reflejado.

Ante este panorama la competencia para el “10” de la Sele es inexistente.

Elías Aguilar nuevamente se bajó del barco tras una mala participación ante Corea del Sur, por su parte Wílmer Azofeifa mostró destellos de lo que tiene pero es un jugador más vertical y que no cuenta con la misma visión y capacidad para llevar los hilos de un partido como Ruiz.

La Tricolor perdió ambos juegos, tampoco anotó y ya son siete partidos consecutivos sin victoria.