Un 34% de los latinoamericanos no sabe identificar sitios web falsos
Millones de usuarios en la región siguen expuestos a fraudes en línea cada vez más difíciles de detectar, revela estudio de Kaspersky
Las estafas digitales se mantienen como una de las principales amenazas para los usuarios de internet en América Latina, especialmente aquellas que utilizan sitios web falsos para engañar y obtener información personal y financiera.
Aunque se observan avances en los hábitos de seguridad digital, actualmente, el 34% de los latinoamericanos no sabe identificar un sitio web fraudulento de acuerdo con un estudio reciente de Kaspersky.
A pesar de que esta cifra representa una mejora significativa frente al 74% registrado en 2023, el problema persiste y deja a una parte importante de la población en situación de vulnerabilidad.
El informe también destaca que un 11% de los usuarios no sabe cómo comprobar si una página es legítima, incluso cuando sospecha que podría tratarse de un fraude.
Este dato refleja que, aunque hay mayor conciencia, aún faltan herramientas y conocimientos prácticos para actuar frente a posibles amenazas digitales.
El problema toma mayor relevancia considerando que los ciberdelincuentes han perfeccionado sus métodos, utilizando inteligencia artificial para crear páginas falsas altamente realistas.
Estas pueden imitar con gran precisión a instituciones bancarias, tiendas en línea, servicios de streaming y otras plataformas populares, replicando logotipos, diseños y estructuras casi idénticas a las originales.
Este nivel de detalle incrementa la probabilidad de que los usuarios ingresen datos sensibles sin notar que se encuentran en un sitio fraudulento.
Asimismo, los correos electrónicos y mensajes directos continúan siendo canales frecuentes para ejecutar fraudes.
Anteriormente, el 38% de los latinoamericanos no podía distinguir entre un correo auténtico y uno falso, sin embargo, esa cifra se redujo al 21% en el último estudio, lo que evidencia una mejora.
Esta falta de capacidad para detectar engaños digitales tiene consecuencias directas en la seguridad financiera de las personas.
El phishing, una técnica de robo de identidad ampliamente utilizada, sigue siendo una de las modalidades más comunes.
A través de mensajes que aparentan provenir de empresas o instituciones legítimas, los atacantes inducen a los usuarios a hacer clic en enlaces o descargar archivos maliciosos, lo que facilita el acceso no autorizado a cuentas bancarias, tarjetas de crédito y otros servicios sensibles.
Ante este panorama, los expertos recomiendan una serie de prácticas básicas para reducir riesgos.
Entre ellas, destaca la verificación cuidadosa de la dirección web antes de ingresar cualquier dato, asegurándose de que coincida exactamente con el sitio oficial.
También aconsejan evitar el acceso a plataformas a través de enlaces recibidos por correo electrónico, mensajes de texto o aplicaciones de mensajería, optando en su lugar por escribir directamente la dirección en el navegador.
Asimismo, es clave prestar atención a señales de alerta como ofertas que parecen demasiado atractivas o mensajes que generan urgencia, ya que suelen ser tácticas utilizadas para presionar a los usuarios.
Otra recomendación es no compartir información sensible, como contraseñas o datos bancarios, en páginas que no cuenten con validación clara.
Finalmente, el uso de soluciones de seguridad actualizadas en todos los dispositivos puede marcar la diferencia.
Estas herramientas permiten detectar y bloquear sitios fraudulentos y otros intentos de ataque antes de que el usuario interactúe con ellos, reduciendo significativamente el riesgo de ser víctima de estafas.