Tipo de cambio golpea con fuerza a zonas francas, según UNED
Banco Central reportó desaceleración de ritmo de crecimiento de régimen especial de 14 puntos porcentuales en junio
El menor dinamismo de las zonas francas durante el 2026 obliga a prestar atención al tipo de cambio, el costo de materias primas y la capacidad del país para incorporar nuevas tecnologías, de acuerdo con los académicos de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
La voz de alerta se da luego de que el Banco Central diera a conocer una desaceleración del crecimiento económico de las zonas francas de al menos 14 puntos porcentuales para junio de este año en relación con el mismo periodo del año pasado.
“Durante los últimos 25 años, el crecimiento de la economía costarricense ha sido impulsado por el sector externo y, particularmente, por las exportaciones de zonas francas; en los últimos cinco años mostraron un comportamiento muy dinámico y durante 2025 el crecimiento fue de dos dígitos; sin embargo, en 2026 la desaceleración es clara, especialmente durante los últimos meses”, explicó Federico Quesada Chaves, director de la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
Aunque este régimen continúa siendo uno de los principales motores de la economía nacional, su menor ritmo de expansión debe llevar al país a prestar atención a los temas que complican su dinamismo.
“Se trata de factores como la apreciación del colón, el encarecimiento de las materias primas, las limitaciones de infraestructura y, especialmente, la capacidad para incorporar nuevas tecnologías en los procesos productivos”, dijo el experto.
En lo que respecta al tipo de cambio del dólar, hay que recordar que el país registra los niveles más bajos en casi 20 años y, si se compara con inicios de año, hay una reducción de al menos ¢50 por unidad de dólar.
En el caso específico de las zonas francas, la inversión pasó de $3.797,4 millones en 2024 a $3.567 millones en 2025, lo que implicó una disminución cercana al 6,1%. Pese a esta reducción, el régimen concentró alrededor del 68% de toda la inversión extranjera directa recibida por el país.
“En un inicio, la apreciación del colón afectó al sector turismo; sin embargo, actualmente el menor poder adquisitivo de la divisa extranjera también puede convertirse en un factor que las empresas multinacionales valoren cuando planean realizar inversiones en Costa Rica”, señaló.
No obstante, Quesada advirtió que atraer las inversiones representa apenas una parte del desafío: “El dinamismo será de corta duración si no se encuentra acompañado de las condiciones óptimas para su desarrollo”, afirmó.