António Guterres, secretario general de la ONU, manifestó una profunda alarma por el ataque militar lanzado por Estados Unidos contra Venezuela durante la madrugada de este sábado, una acción que, según dijo, se produce tras una prolongada escalada de tensiones.
El pronunciamiento se dio luego de reportes de prensa que informaron sobre bombardeos a instalaciones militares y explosiones en la capital venezolana.
Durante la ofensiva, el gobierno venezolano activó el estado de excepción y señaló la posibilidad de muertes, aunque hasta el momento no han sido confirmadas oficialmente.
La acción militar ocurre tras meses de creciente tensión entre ambos países, periodo marcado por un importante despliegue de fuerzas estadounidenses frente a las costas venezolanas y una serie de ataques letales contra supuestas embarcaciones vinculadas al narcotráfico.
En un comunicado, Guterres advirtió que la ofensiva podría tener “repercusiones preocupantes” para la región.
“Independientemente de la situación en Venezuela, estos acontecimientos constituyen un precedente peligroso”, señaló.
El jefe de la ONU insistió en la necesidad de que todos los actores respeten plenamente el derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas, y subrayó su inquietud por la falta de apego a esas normas.
Asimismo, instó a los actores venezolanos a entablar un diálogo inclusivo, con respeto a los derechos humanos y al estado de derecho, como vía para enfrentar la crisis.
Desde la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk llamó a actuar con moderación y reiteró que la protección de la población venezolana debe ser el eje de cualquier medida futura.
Tras el ataque, Venezuela solicitó formalmente a la ONU una reunión urgente del Consejo de Seguridad.
En una carta, su misión permanente calificó la operación como “brutal, injustificada y unilateral”, detallando bombardeos en sitios civiles y militares de Caracas y de los estados Miranda, Aragua y La Guaira, además de ataques con helicópteros y aviones.
Caracas pidió la condena internacional, el cese de las acciones armadas y la rendición de cuentas.
La sesión podría realizarse este sábado a las 5:00 p.m., hora de Nueva York.