EE.UU. lanza ataque en Venezuela y captura a Nicolás Maduro
El presidente Donald Trump confirmó que el mandatario venezolano y su esposa fueron detenidos y trasladados fuera del país tras una operación militar en Caracas
Estados Unidos ejecutó la madrugada de este sábado un ataque militar “a gran escala” contra Venezuela y afirmó haber capturado al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, quienes habrían sido trasladados fuera del país.
El anuncio, realizado por el presidente Donald Trump en redes sociales horas después de la operación, marcó un punto de quiebre tras meses de presión creciente de Washington sobre el gobierno venezolano.
La acción militar, que duró menos de 30 minutos, incluyó al menos siete explosiones y vuelos de aviones a baja altura sobre Caracas.
Durante la intervención se reportaron cortes de electricidad en algunas zonas y daños en instalaciones militares, según medios internacionales.
El gobierno venezolano calificó el ataque como “imperialista” y acusó a Estados Unidos de golpear objetivos civiles y militares, mientras llamaba a la población a movilizarse.
Trump sostuvo que Maduro “ha sido capturado y expulsado del país junto con su esposa” en una operación realizada en conjunto con fuerzas del orden estadounidenses.
Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció que Maduro y Flores enfrentarán cargos en tribunales estadounidenses. Según indicó, ambos fueron acusados en el Distrito Sur de Nueva York por delitos que incluyen conspiración narcoterrorista y tráfico de drogas.
Maduro había sido imputado en 2020, pero no se conocían previamente cargos contra su esposa.
En Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez declaró que se desconoce el paradero del mandatario y exigió “pruebas de vida”.
De acuerdo con la legislación local, Rodríguez asumiría el poder en ausencia del presidente, aunque no hubo confirmación formal de esa transición. El gobierno informó además de víctimas mortales, sin precisar cifras.
La operación se produjo tras una intensificación de las acciones estadounidenses en la región, que incluyeron despliegues navales y ataques contra embarcaciones acusadas de transportar drogas.
El gobierno estadounidense ha justificado estas medidas como parte de un “conflicto armado” contra cárteles, una narrativa rechazada por Caracas, que denuncia un intento de derrocamiento.
Las reacciones internacionales comenzaron a multiplicarse. Cuba e Irán condenaron el ataque, mientras que el presidente argentino Javier Milei celebró la captura anunciada por Trump.
La captura de Maduro, de confirmarse, evocaría precedentes históricos como la detención de Manuel Noriega en Panamá en 1990, y abre un escenario de alta incertidumbre política y diplomática en la región.