Retos de los regímenes de pensiones
Para el 2025 la esperanza de vida será de casi 82 años, pero cada vez hay menos ahorrantes en el sistema
Las pensiones del futuro deberán pagarse por más tiempo, afectando de manera directa el financiamiento de los regímenes.
La esperanza de vida para el 2025 será de casi 82 años; no obstante, el problema es que las tasas de natalidad caen año con año, lo que significa menos trabajadores aportando con recursos frescos a los sistemas de pensiones.
La tasa de natalidad dentro de seis años llegará casi al 12%, mientras que para 2015 era de 15%, y hace setenta años fue de 45%; consecuentemente, el soporte generacional, base de los sistemas de pensiones en sostenibilidad, se estrecha.
Si antes se veía graficado, parecía una pirámide con muchos jóvenes en la base, hoy se asemeja más a un rombo.
A esto se le añade que en el futuro los contratos alternativos, por tiempo o temporales, aumenten; por tanto, los sistemas de pensiones también deben reinventarse.
Es por esto que es necesario pensar en cómo mejorar la pensión.
Hay varias opciones entre las que está el sistema voluntario, principalmente para los que tienen entre 30 y 45 años que todavía pueden generar una buena porción de su retiro en este tipo de ahorros.
Se puede abrir una cuenta con el depósito mínimo de ¢5 mil o $20, y, a partir de ahí, hacer los aportes que usted decida, hechos por rebaja de planilla, transferencia electrónica o pago directo en cualquier sucursal bancaria u operadora de pensiones.
Por su parte, el contribuyente puede comparar, entre los oferentes, términos en cuanto a rendimiento y seguridad, así como otros beneficios obtenidos sobre los saldos acumulados y por antigüedad.
No hay una edad mínima para abrir una cuenta de este tipo, incluso desde antes de nacer ya una persona puede contar con un plan voluntario.
Con solo ¢5 mil usted puede iniciar un plan voluntario, o pensar en otras acciones.