Reportes de sostenibilidad ya no son opcionales: así los usa el BCR para tomar decisiones financieras
Alinear la gestión empresarial con criterios ASG ayuda a gestionar riesgos, planificar inversiones y fortalecer la competitividad
Durante años los reportes de sostenibilidad fueron documentos que las empresas publicaban para proyectar una buena imagen, pero hoy, esa lógica cambió.
Actualmente, los mercados financieros exigen evidencia concreta de cómo las organizaciones gestionan sus riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), y quienes no la tienen pierden acceso a capital.
Uno de los casos que ilustra esta transformación es el Banco de Costa Rica (BCR).
“Los reportes de sostenibilidad han dejado de ser ejercicios declarativos para convertirse en instrumentos de gestión estratégica del negocio. Esta evolución responde a un cambio estructural en los mercados: hoy la sostenibilidad no es un componente reputacional, sino un factor determinante de competitividad, resiliencia y creación de valor”, dijo Kattia Morales, Gerente de Sostenibilidad del BCR.
En ese contexto, el reporte funciona como una herramienta que integra los criterios ASG en la toma de decisiones corporativas, alineando la estrategia con los riesgos emergentes y las expectativas del entorno.
Para el BCR, esto tiene aplicaciones concretas en sectores como el financiamiento verde, la inclusión financiera y la transición climática, tres áreas donde la institución identifica oportunidades de negocio directamente vinculadas a su desempeño en sostenibilidad.
Medir para decidir mejor
La medición sistemática de impactos ASG modifica la forma en que una organización toma decisiones. En lugar de reaccionar ante los problemas, permite anticiparlos.
En el caso del BCR, este enfoque permite evolucionar desde decisiones reactivas hacia una gestión estratégica que incorpora variables no financieras con impacto directo en la estabilidad y rentabilidad del negocio.
En ese sentido, los indicadores cuantitativos facilitan rastrear el desempeño, identificar tendencias y evaluar resultados de forma objetiva.
Uno de los cambios más relevantes es la integración de riesgos como el cambio climático dentro de los marcos tradicionales de gestión financiera, una brecha que históricamente separó la sostenibilidad de las finanzas.
En este esquema, el reporte orienta la planificación, la asignación de capital y el desarrollo de productos financieros sostenibles.
¿Qué exigen hoy los inversionistas?
La evolución en las exigencias del mercado también cambió las expectativas de inversionistas y grupos de interés, demandandando menos narrativa y más evidencia.
“Existe una expectativa creciente por información que demuestre de manera concreta cómo las organizaciones gestionan sus impactos y riesgos ASG", agregó Morales.
Esto implica datos verificables, comparables y rastreables en el tiempo, capaces de respaldar decisiones de inversión.
Los inversionistas también quieren entender cómo los factores ASG afectan el desempeño financiero, lo que ha acelerado la convergencia entre los reportes de sostenibilidad y la información financiera tradicional.
“Las instituciones tienen la responsabilidad de comunicar con claridad, consistencia y rigor técnico no solo sus resultados, sino también su capacidad de gestionar riesgos y generar impacto positivo. La transparencia, en este nuevo entorno, no es opcional: es un habilitador clave de acceso a capital y de legitimidad institucional ", señaló la gerente.
Beneficios que se traducen en números
La integración de la sostenibilidad genera beneficios que el BCR identifica como tangibles y medibles.
Entre los principales están la mejora en la calidad de las decisiones, el fortalecimiento de la confianza con inversionistas y reguladores, y el mayor acceso a financiamiento sostenible en mercados que migran hacia capital con criterios ASG.
A eso se suman la identificación de eficiencias operativas y el incremento de la resiliencia organizacional frente a cambios regulatorios, ambientales y sociales.
"Cada vez existe mayor evidencia de que las organizaciones que integran la sostenibilidad en su estrategia no solo gestionan mejor sus riesgos, sino que también capturan oportunidades de crecimiento y generan valor sostenido en el tiempo", concluyó Morales.
Para el BCR, es trascendental fortalecer un modelo de negocio donde la sostenibilidad no es un componente adicional, sino el eje que articula la estrategia, orienta la innovación y fortalece la contribución al desarrollo económico y social de Costa Rica.