BAC compensa más de 21.000 toneladas de CO₂e, cuatro veces el Parque La Sabana en absorción de carbono
El banco aplica una estrategia en tres pasos: medir, reducir y compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero
La medición constante de su huella de carbono, la implementación de medidas para reducir el consumo de recursos y la compensación de las emisiones que no se pueden eliminar, han permitido a BAC avanzar hacia la carbono neutralidad en sus operaciones.
Esto es posible gracias a acciones que protegen bosques en los cantones de Sierpe y Bahía Drake, en la Península de Osa, que albergan el 50% de la biodiversidad del país y 12 especies en peligro de extinción; además, se beneficia a un grupo de familias de la zona que reciben un pago por servicios ambientales, con el que se integra la protección del bosque como un elemento productivo.
“En el Día Mundial del Medio Ambiente, BAC reafirma su compromiso con una gestión ambiental responsable, basada en una estrategia clara: medir, reducir y compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero. A la vez que reducimos nuestro impacto ambiental, estamos generando valor para las comunidades donde operamos”, señaló Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas del BAC.
Como parte de este esquema que se basa en medir, reducir y compensar, el Banco elabora un inventario de emisiones que permite identificar las principales fuentes de impacto ambiental relacionadas con su actividad.
Este análisis contempla emisiones directas, producto de su operativa directa, como el consumo de combustibles fósiles, gases refrigerantes y emisiones asociadas al consumo de electricidad en sucursales y edificios; así como también emisiones indirectas vinculadas a la cadena de valor y activos financiados.
Entre las iniciativas que optimizan el consumo energético se encuentra la instalación de paneles solares en sucursales ubicadas en Bandera, Curridabat, Escazú, Moravia, Sabana, Santa Teresa, Limón y Alajuela.
Desde que comenzó la instalación de estos sistemas en 2024 se ha generado un ahorro energético superior a los $31.500.
La reducción del consumo también se impulsa mediante el reemplazo de equipos UPS, la modernización de sistemas de aire acondicionado y el cambio de luminarias por alternativas más eficientes.
A estas acciones se suma la Ruta Eléctrica, una iniciativa mediante la cual se han instalado 36 cargadores semirrápidos para vehículos eléctricos en distintas sucursales del país. Los puntos de carga son gratuitos y están disponibles para el público.
A pesar de estas acciones, existen emisiones que no pueden eliminarse por completo. Es ahí donde entra en juego la etapa de compensación.
En BAC, todo lo que no se puede reducir en emisiones de gases de efecto invernadero se compensa y además se ha sobrecompensado un 20% adicional al inventario, mediante la compra de bonos de carbono al Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO).
Los recursos obtenidos mediante este mecanismo financian proyectos de Pago por Servicios Ambientales, mediante los cuales propietarios en la Península de Osa reciben apoyo económico por conservar bosques y plantaciones forestales capaces de capturar carbono.
Desde 2013, BAC ha destinado $157.500 a la compra de estos bonos de carbono. Esa contribución equivale a la conservación de 275 hectáreas de bosque.
El banco ha compensado más de 21.000 toneladas equivalentes de dióxido de carbono desde ese año, lo que representa una superficie comparable a cuatro veces el tamaño del Parque Metropolitano La Sabana.
Parte de esta compensación se realiza a través del proyecto Bosque Vivo de Osa, ubicado en la Península de Osa.
Además del componente ambiental, la iniciativa tiene un alcance social, ya que beneficia directamente a 16 familias propietarias de fincas.
A estas acciones se suman otros proyectos como la recolección de tapas plásticas en sucursales y edificios.
Actualmente existen 46 estructuras recolectoras y se han recuperado más de 3.000 kilogramos de este material.
Las tapas se convierten en pasarelas accesibles que se colocan en áreas silvestres protegidas, a través de una alianza con ProParques.
Los esfuerzos ambientales también han involucrado a los colaboradores de BAC mediante el Programa Bandera Azul Ecológica en la categoría Hogares Sostenibles.
A la fecha, más de 220 hogares han recibido capacitación y 28 han obtenido galardones por buenas prácticas sostenibles.
Todas estas iniciativas han contribuido a que BAC mantenga un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) certificado bajo la norma ISO 14001:2015 (para un sistema efectivo de gestión ambiental) e ISO 50001:2018 (para la gestión de la energía). BAC también es una organización verificada bajo el estándar INTE B5:2021 e ISO 14064-1:2019, lo que la respalda como empresa Carbono Neutral Plus bajo el Programa País de Carbono Neutralidad.