Red celular 5G del ICE sufre nuevo atraso y deberá volver a licitar parte del cartel
Contraloría ratifica a la empresa Ericsson para la adquisición de RAN y CORE Móvil 5G
El servicio celular 5G del ICE avanza con tropiezos burocráticos, lo cual atrasará la implementación de esta tecnología más de la cuenta.
Este jueves, la Contraloría General de la República resolvió las apelaciones en contra de la red celular.
Por un lado, validó la adjudicación del ICE para las líneas 1, 2 y 3, pero, al mismo tiempo, rechazó lo referente a las tres líneas restantes.
En otras palabras, la red celular 5G del ICE recibió el visto bueno de la Contraloría de manera parcial, ya que está obligada a volver a repetir parte del proceso.
En su resolución, el órgano fiscalizador del Estado declaró sin lugar los reclamos de varias empresas en torno a la adquisición de RAN y CORE Móvil 5G, adjudicadas a la empresa Ericsson de Costa Rica S.A.. Esto porque Samsung Electronics de México S.A. y Nokia de Costa Rica S.A. no logran acreditar que sus ofertas pudieran ser adjudicadas.
La 5G RAN, también conocida como Red de Acceso Radioeléctrico, es la infraestructura inalámbrica física que conecta los teléfonos a la red y está compuesta por antenas y estaciones base, mientras que el 5G CORE, o red central, es el “cerebro” digital que procesa los datos, gestiona las conexiones y dirige el tráfico hacia internet. Esta es la parte de la adjudicación que quedó en firme.
Por otra parte, las líneas 4, 5 y 6, correspondientes al Backhaul, adjudicadas a la empresa Coasin de Costa Rica S.A., se declararon nulas. Esto significa que el ICE deberá volver a repetir este proceso, haciendo perder al instituto más de seis meses para adjudicar, conseguir el visto bueno de la Contraloría y firmar el contrato.
En las redes celulares 5G, el backhaul es la red de transporte que conecta las antenas base (o nodos de radio) con la red central (core) del operador y el resto de internet.
“Una vez resueltos los recursos de apelación en la CGR, le corresponde a la Administración continuar con los trámites correspondientes para la formalización contractual de las partidas correspondientes al Core Móvil 5G, y realizar el análisis de las ofertas elegibles para dictar un nuevo acto de adjudicación para las partidas que corresponden al Backhaul”, dijo la Contraloría.
En su última conferencia de prensa como presidente de la República, el miércoles 29 de abril de este año, Rodrigo Chaves anunció a la empresa Ericsson de Costa Rica S.A. como la ganadora del concurso público.
De acuerdo con las proyecciones del gobierno anterior, la implementación del servicio masivo 5G sería en los próximos 12 meses, pero, con la decisión de la Contraloría, el cronograma se atrasará más de la cuenta, incluso seis u ocho meses más.
En total, el ICE invertirá $220 millones al incluir la red 5G, el cable TAM-1 y 03 y la red de transporte.
La red 5G es la quinta generación de tecnología de comunicaciones móviles, diseñada para ofrecer una conectividad inalámbrica más rápida, confiable y versátil de internet.
El servicio ofrecerá velocidades de descarga y carga ultrarrápidas y baja latencia, por lo que se tarda menos en transmitir un paquete de datos desde el dispositivo del usuario hasta su destino y viceversa.
Asimismo, este tipo de tecnología puede manejar una mayor cantidad de dispositivos y tráfico de datos simultáneos.
La red del ICE contará con arquitectura Open-RAN Stand Alone, que permite sumar múltiples fabricantes para brindar servicios y proveer equipos, y elimina la dependencia de una sola empresa.
En junio del año pasado, el gobierno firmó los contratos de concesión entre el Estado y las empresas privadas para el despliegue de esta tecnología.
Además de Claro y Liberty, el gobierno también concesionó varias frecuencias a nivel regional, por lo que la súper velocidad que brinda el internet 5G llegará a lo largo y ancho de todo el país.
Por este proceso, el Estado recaudó unos $34 millones, a la vez que se garantizó la colocación de equipo tecnológico en todo el país para promover el desarrollo, ya que parte del pago de las empresas incluye un aporte en especie.